sábado, 2 de marzo de 2013

HOLLYWOOD - SYRIANA (ídem, 2005) de Stephen Gaghan




         DINERO SE ESCRIBE CON SANGRE


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MUY BUENA




El segundo largometraje como director de Stephen Gaghan conocido por su exitoso guión de "Traffic" esta inspirado en la novela "See no Evil". El film se une al género de los thrillers políticos distanciado del estilo que últimamente siguió las bases de "El Informante" o "La Intérprete" para acercarse mas a la mencionada "Traffic" o a la reciente "Munich". 

En un retrato creíble, arriesgado e inteligente sobre los abusos del capitalismo, los fanatismos religiosos, el siempre caro precio del poder, Syriana expone la lucha de poderes en medio de la absorbente globalización que hace valer todo en la ley de la selva. Con producción de Steven Soderbergh, retoma y profundiza la estructura bifurcada de aquel brillante film sobre el mundo de la droga para trasladarlo ahora a un complejo estudio de poderosas corporaciones petroleras, grupos terroristas y funcionarios multimillonarios que saca a la luz la feroz trastienda del poder y los sucios negociados que se esconden detrás de los intereses económicos. 


Bob Barnes es un agente veterano de la CIA en el ciclo final de una extensa carrera laboral. En Washington le prometen una promoción luego de que efectúe una última misión clandestina: asesinar el príncipe Nasir, perteneciente a un país petrolero del Golfo Pérsico. Pero cuando uno de sus agentes lo traiciona, el intento de asesinato sale mal y la CIA toma a Bob como chivo expiatorio. La verdad oculta detrás de la traición lo encuentra  manipulado: durante toda su carrera ha sido un peón de ajedrez. Nunca conoció la verdadera razón de sus misiones, ni las consecuencias de la feroz lucha por la riqueza y el poder.


Ante este panorama desolador, el director apuesta a la astucia del espectador y ni bien comenzado al film -sin introducción previa o demasiadas explicaciones- da rienda suelta a la historia que se desarrolla paralelamente en sus subtramas a manera de rompecabezas, con diálogos y observaciones sobre la ética y los excesos reinantes en la política internacional. Syriana desnuda las manipulaciones y las traiciones cruzadas dentro de los grupos de poder quienes se manejan mediante conspiraciones y espionajes mediante.  

En un agudo estudio y autocrítica sobre el intervencionismo nortemeamericano el film deja al descubierto las hipocresías y la ilimitación de los mismos. Aunque el nivel tan asfixiante y tensionante de las subtramas paralelas por momentos va en detrimento del ritmo real de cada una de las historias, puede interpretarse dicha postura como esquemática y por momentos en contra del atenuado lucimiento de un elenco coral de lujo, cuya calidad interpretativa se ve frecuentemente sobrepasada por los acontecimientos que no dan respiro. 

En este trajinar visual y narrativo donde todas las historias acaban interconectándose, “Syriana” se plantea dilucidar dilemas sobre la corrupción, y a fin de cuentas exponer el circuito de retroalimentación que representa una sociedad quebrada en sus valores éticos y morales. Así y todo logran lucirse un genial George Clooney (irreconocible con barba y 20 kilos de más) , el siempre versátil Matt Damon y el experimentado Christopher Plummer. Un poco más relegados aparecen los siempre eficientes Chris Cooper, William Hurt, Amanda Peet y Jeffrey Wright. 

Osadía, rigor y alguna que otra ironía del sector más liberal de Hollywood son necesarios para apostar con inteligencia a un film destacado sin la condición previa de caer bien y sin miedo a buscar culpas propias. Syriana es un sano y necesario ejercicio de libertad de expresión que por estos días escasea. Al igual que el mencionado film de Spielberg, plantea preguntas que molestan, bienvenidas en el cine más comprometido de estos tiempos.

Clip - trailer:

viernes, 1 de marzo de 2013

HOLLYWOOD - BUENAS NOCHES Y BUENA SUERTE (Good Night and Good Luck, 2005) de George Clooney



     


CAZA DE BRUJAS



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MUY BUENA



Con su segundo largometraje, luego de "Confesiones de una Mente Peligrosa", George Clooney se revela como una realizador de oficio, con lenguaje propio que ya empieza delinear a manera de un estilo y corriente personal. Si bien se aleja en tonos y ritmo de su mencionado film anterior, ambos films están ubicados en el ambiente de la televisión, al cual el versátil productor y director conoce como nadie, sabiendo sacar lo mejor de éste. 

En la década del '50 en los Estados Unidos, el pionero de las noticias en televisión Edward Murrow y el Senador Joseph McCarthy junto al Comité de Actividades Antiamericanas, protagonizan un conflicto. Con el firme propósito de comunicar los hechos y mantener informado al público, Murrow y su dedicado equipo periodístico de la CBS, desafían las presiones corporativas y económicas para poder examinar las mentiras y tácticas alarmistas perpetradas por McCarthy durante su cacería anticomunista. La tenacidad de este equipo periodístico obtiene sus resultados, quedando al descubierto las actividades siniestras del senador, pagando un alto precio por su valentía.

Cuando En "Confesiones..." eran relaciones turbias entre las celebridades y la mafia y de manera casi lúdica se decantaba la historia luego de una red de disparadores, aquí todo es mucho más seco, tajante, de climas más cadentes, de aplomo visual e incisivo en cuanto a la mirada sobre el peligroso poder de la censura y lo valioso de la libertad de expresión en una época donde las libertades individuales y las garantías sociales estaban mas que comprometidas.



Si "Confesiones..." era estética y narrativamente una joya del nuevo cine, "Buenas Noches, y Buena Suerte" se ubica en las antipodas retrocediendo en el tiempo con estéticas y narrativas retro para tratar una temática que en el contexto actual puede estar pasado de moda. De todas formas, siempre es una buena elección revisar culpas propias del pasado: el tratamiento de tiempos y espacios, la impecable fotografía en blanco sobre negro y sus variaciones de grises, el valioso aporte de documentos originales y verídicos sobre las polémicas persecuciones con las propias declaraciones del momento en un indudable logro de montaje y edición para darle credibilidad y continuación al relato. 

Otro acierto del film es un elenco en el que sus interpretes consiguen lucirse en mayor o menor medida: un excelente David Strathairn componiendo al conflictuado personaje central, un George Clooney que desde la silla de director tiene la humildad de colocarse en un papel secundario, en un acto cabal y leal para beneficio del film y sus temáticas, sabe acomodarse al personaje de reparto. Frank Langhella y Jeff Daniels aportan oficio a sus interpretaciones, mientras que Patricia Clarkson es el rostro femenino de la película. Por último, siempre es digno de ver en contínuo regreso a uno de los intérpretes de mas calidad de Hollywood: el gran Robert Downey Jr. 

Dando sensación de inmediatez, para trazar un alegato sobre la libertad de expresión, el film se torna incisivo acerca de la difusión de un programa de TV sobre las persecuciones que el senador Joseph McCarthy hizo sobre los comunistas en la denominada caza de brujas, escándalo político tratado ya con anterioridad en infinidad de films, pudiendo recordarse "Culpable" de Irwin Winker a principios de los '90. Y más allá de este alegato en contra de tal censura, Clooney -también responsable del guión- de manera inteligente revisa el estado de la televisión actual y su -si se quiere- continuación desde aquellos años hasta nuestros como lo que todavía continua como una amenaza: la TV como un entretenimiento masivo para desviar o distorsionar información, distraer al televidente de los hechos que realmente importan y balanizar hasta la vulgaridad a ciertas cuestiones de relevancia.

Desde esta convicción y valentía se desprende el gran valor y la gran potencia del film: sus cuestionamientos éticos con un ojo en el pasado, pero sin descuidar los tiempos actuales, mas allá de una temática como la misma persecución de comunistas que no tiene relevancia alguna hoy en día. Cine de corte político sobre los medios de comunicación del cual no es usual ver en estos días, a no ser por un arriesgado, multifacético y cada vez mas completo autor George Clooney, quien entre climas tensos y nostálgicos, entre jazz y humo de cigarrillo aboga por la necesidad de una prensa independiente, libre, comprometida con la verdad y valiente en la denuncia.

Clip - trailer: