domingo, 30 de septiembre de 2012

ARTÍCULOS DE CINE N° 10 - DAVID W. GRIFFITH (parte I)




GRIFFITH, EL DISCURSO MORAL





"No hay cineasta en el mundo que no
le deba alguna cosa. Lo mejor del
cine soviético ha salido de Intolerancia.
En lo que a mi se refiere, se lo debo todo"
S. M. Eisenstein



Nacido en Kentucky en 1875, hijo de un oficial sudista arruinado por la Guerra de
Secesión, DAVID WARK GRIFFITH ejerció numerosos oficios: ascensorista, vendedor de libros, redactor de una revista
baptista, crítico y actor de teatro, medio para el cual escribió la obra El tonto y la chica
representada sin mucho éxito en Washington y Baltimore. En 1907 trabaja como actor en el
film Nido de águilas del pionero cinematográfico Edwin S. Porter.
Su primera película la realiza en 1908: The adventures of Dolly (Las aventuras de
Dorotea) iniciando un fructífero periodo de producción para la productora Biograph.
Desde 1908 hasta 1914 realizó más de cuatrocientas películas adaptando para ellas a
Shakespeare, Poe, Jack London, Stevenson y Dickens; además de narrar historias del western,
la reconstrucción histórica, la parábola social y muchos otros géneros. En 1916 inicia una serie
de grandes producciones The birth of a nation e Intolerance –en las que se formaron como
ayudantes de dirección nombres como Allan Dawn, Tod Browning y Erich von Stroheim-, las
cuales marcan su época de esplendor y al mismo tiempo su declive.
Junto a Douglas Fairbanks, Mary Pickford
y Charles Chaplin, fue uno de los fundadores de
la compañía independiente United Artists.
Tras realizar Abraham Lincoln (1930),
su primer film sonoro interpretado por Walter
Huston, la carrera de Griffith pierde consistencia
y apenas un año después rueda su ultimo film:
The struggle (La lucha, 1931) autentico fracaso
en su carrera, tras lo cual no volvió a dirigir.
D. W. Griffith falleció en 1948 a la edad de 73 años olvidado por el Hollywood que el
mismo ayudó a construir y consolidar. 




1) CUESTIONES DE TECNICA CINEMATOGRÁFICA. 

Griffith no sólo es uno de los cineastas más prolíficos de la historia del séptimo arte,
sino que a él se le deben la gran mayoría de los recursos artísticos de los que se vale el cine. Si
a Méliès se le atribuye la paternidad de los primeros efectos especiales, al realizador
norteamericano se le debe la sistematización del lenguaje
narrativo cinematográfico

1. Sus innovaciones técnicas, tales
como el primer plano, el flash back, el plano corto y plano
largo, el montaje paralelo, continuidad dramática, persiguen
crear un lenguaje narrativo plenamente desarrollado.
Para Griffith el plano es el poseedor de la carga
dramática por excelencia y en consecuencia privilegia el uso
del primer plano (close-up), que hasta el momento era un
simple recurso de presentación de los personajes, como parte
fundamental de la narración fílmica y alternándolo dentro de
los planos que constituyen el hilo narrativo. De la misma
manera introdujo el efecto de mostrar el pensamiento de los
protagonistas por medio del corte directo tras un primer
plano y pasar a la imagen que se supone pensada. Todos
estos recursos los logra poner en escena gracias a la técnica del montaje, con el que conseguirá
acrecentar las sensaciones que pretende transmitir, recurriendo a las acciones paralelas -
heroína en peligro/salvador que tarda en llegar- como elemento de máximo dramatismo

2.
La estructura narrativa de sus historias, siguiendo la influencia ejercida en él por el
portamiento.
pionero de la cinematografía Erwin Porter, se desarrolla, invariablemente, según el esquema:
1. presentación dentro del marco moral/social preestablecido.
2. alejamiento del protagonista de las "buenas" normas de com
3. peligro.
1 Al respecto señala GIMFERRER, P: en Cine y literatura. Planeta, Barcelona, 1985; pág 11: "A partir de
Griffith, el cine se convierte en un lenguaje narrativo estructurado según los módulos de la narrativa
decimonónica, en el que el montaje alterna las diversas posibilidades del plano, desde el primer plano hasta el
plano general"
2 BRUNETTA, G. P: Nacimiento del relato cinematográfico. Cátedra, Madrid, 1987; pág 87.



4. "salvación, con intervención del inevitable agente externo, y reunión de
nuevo en el marco inicial."
El last minute rescue -presente desde su primer film The adventures of Dolly- el
elemento griffithiano por excelencia. Este típico recurso
se basa en el montaje alterno, por el cual Griffith “crea
el suspense por medio de un montaje cada vez más
rápido entre la imagen de un personaje en peligro y la
del salvador que acude en su ayuda”

3. Este recurso
alcanza su mayoría de edad en la secuencia final de The
birth of a nation: la cabalgata de los jinetes del Ku
Klux Klan. Se hace evidente el simbolismo y el doble
papel que juega el rescate; puesto que los defensores de
la cabaña representan los buenos valores de la nación
perfecta -el Sur- el rescate in extremis supone un soplo
de esperanza para quienes creen en dichos pilares
morales. El Klan –según el punto de vista de Griffith-
adopta el papel de guardián y garantizador del puritanismo y la moralidad americana

4.
"No en
vano la construcción de esta secuencia por medio del montaje predispone al espectador para
aceptar –si fuera por unos instantes- el discurso propuesto"

5.
Junto a ello en los finales de sus películas se asiste a un despliegue de fuerzas del bien
para acabar con el peligro que se cierne sobre el esforzado héroe/heroína, recurriendo, si es
3 Monica Dell’Asta: “La articulación espacio temporal del cine de los orígenes” Historia General del Cine.
Vol I Cátedra, Madrid, 1998; Pág. 301
4 Es paradójico comprobar las opiniones existentes con respecto al film; por un lado The birth of a nation
destaca por su maestría técnica; por otro el mensaje de tintes racistas la cubre con un velo de descrédito, el cual
en ocasiones hace ver en Griffith a una víctima de la intolerancia que el mismo intentara combatir con su film
Intolerance. CAPARROS LERA (op. cit. pág 14) ofrece la siguiente valoración: "El nacimiento de una nación
(1915), obra clave de la cinematografía mundial, sobre todo a nivel de lenguaje, que sería tachada de
panfletaria en más de un país. La particular visión que ofrecía David Wark Griffith de la Guerra de Secesión y
el problema de los negros del sur, levantó airadas protestas, incluso en USA, por su exarcebado racismo y por
el fondo político de sus palpitantes imágenes".
5 ARNHEIM, R: El pensamiento visual. Eudeba, buenos Aires, 1976; Pág. 70 señala: “el final de El
nacimiento de una nación (1915), con su last minute rescue que ocupa una gran parte del relato, juega de
manera deliberada con la angustia provocada en el espectador por la forma del montaje alternado, con la
intención clara de forzar la simpatía por los salvadores”


"preciso a la truculencia para dar entrada en escena a los agentes externos, que en ocasiones
tienen un origen sobrenatural"

6.
Aunque no siempre esa truculencia ha de tener una manifestación espectacular. En el
caso de Enoch Arden (1911), basado en un poema de Alfred Tennyson, se limita al empleo
de la iluminación -contraluces, iluminación artificial graduada...- para culminar con la apertura
de una ventana por la que la luz que entra tiene un simbolismo regenerador. 

2) EL MUNDO Y SU ORDEN.

Una de las principales características de la obra de Griffith es la presencia de la
moralidad a lo largo de su carrera. Partiendo de la simplicidad maniquea de sus primeras
realizaciones, en las cuales sólo distingue bueno-malo según el esquema ya expuesto, deriva a
una tenue carga filosófica que le hace filmar una serie de episodios sobre la intolerancia.
La MORAL de lo bueno y de lo malo que define su mundo sirve de pretexto para
consumar una serie de estratificaciones sociales atendiendo a un esquema dualista -
contraposición de parejas- que corresponde al tipo: rico-pobre, negro-blanco, hombre-mujer y
tras el cual se esconde la única división existente para él: héroe-villano

7. De este esquema se
desprende una rudimentaria sociedad de clases que atendiendo a cada historia -film- quedaría
reflejada de la siguiente manera:
The birth of a nation
Broken blossoms
hombre blanco: héroe.
hombre alcohólico: villano.
hombre negro: villano.
mujer resignada: heroína.
El mundo en el que se desarrollan sus dramas está asentado sobre una serie de valores
morales de carácter maniqueo que, por otra parte, sientan escuela en la cinematografía
estadounidense.
La ordenación de su mundo es la del viejo Sur, en el que impera una utópica armonía.
Este punto queda claramente de manifiesto en The birth of a nation (El nacimiento de una
6 PUDOVKIN, V: en La settima arte. Editor Riuniti, Roma, 1961; págs 59-60, resume este recurso con las
siguientes palabras: "El tempestuoso final de los films de Griffith se halla construido de modo que la agitación
tumultuosa de los protagonistas repercute con eficacia progresiva en el espectador hasta alcanzar niveles
insospechados. El efecto se logra frecuentemente gracias a la introducción de elementos como viento,
tempestad, hielos que se rompen, rios que se desbordan, precipitarse de cascadas".
7 Ibíd.



nación), film en el cual el Sur es el hogar de una exquisita aristocracia de terratenientes. En
esta sociedad cada individuo tiene asumida una tarea que de ser alterada trastocaría el buen
funcionamiento; es decir, el blanco es el patrón, y el negro es el obrero; división que en
Griffith, lejos de ser de base racista, responde a la defensa de la tradición

8.
En cuanto a los habitantes de su mundo serán
siempre los mismos: "madres prematuramente
envejecidas por el infortunio, cuyo destino invariable es
contemplar entre lágrimas la fotografía del hijo ausente,
y unas hijas virginales, siempre inmaculadamente
compuestas y siempre metidas en conflictos"

9.
Influenciado por Dickens preferirá como
protagonistas a los desfavorecidos, de modo que las
hermanas Gish -presentes en sus films hasta la saciedad-
serán las desvalidas protagonistas de The orphans of the
storm (Las dos huérfanas, 1922), desventuradas que
asumen los duros embites de la vida personificados por el alcohol (The day after), la vida
licenciosa (To save her soul), o la intolerancia en todas sus formas (Intolerance), para salir
finalmente victoriosas, respondiendo a un discurso moral "coherente con la esperanza
evangélica de Griffith de ver triunfar a los corderos sobre los lobos, la mansedumbre sobre la
violencia"

3) LOS TEMAS.

Como emanación directa de estas características del mundo ideado por Griffith surgen
una serie de temas en sus películas.
La alienación producida por la avaricia la muestra en Money mad (Locos por el
dinero, 1908). La codicia por el dinero alcanza el grado máximo de expresión en el robo: el
ladrón que ha sustraído el dinero a una mujer es muerto por otros dos ladrones, a estos
pretende robarles una anciana, quien provoca un incendio en el que perecen los tres. En este
8 Parafraseando palabras de Kant, se podría decir que la moralidad del individuo "griffithiano" consiste,
además, en cumplir los deberes de su clase.
9 GARCIA ESCUDERO, J. M: op. cit. pág 19
10 BRUNETA op. cit. pág 120


crudo relato, el castigo del delito es consumado por medio de un agente externo: el fuego, con
el simbolismo que éste lleva implícito: purificación.
Ataca la vida licenciosa en The fascinating Mrs Francis ( La fascinadora señorita
Francis, 1909), donde el castigo a una vida lejos de los cánones morales queridos por el
realizador, es el abandono de la protagonista por sus pretendientes, y como símbolo: una flor
marchita en sus manos, como anuncio de lo que será el resto de sus días.
The seventh day (El séptimo día, 1909) marca la entrada del típico final "happy end".
La historia de este film expone el descuido de las obligaciones por parte de una mujer para con
su familia, en beneficio de una vida nada recomendable, lo que la lleva a la crítica situación
del divorcio, la intervención del juez arroja "luz" sobre la mujer y esta abandona su disoluta
existencia.
Mayor empeño puso Griffith en mostrar el daño del alcohol en la sociedad; aunque
para ello, como opina Bruneta, "no se basa en ningún presupuesto social, ni mucho menos
racional: se trata de un sermón puritano que implica la movilización de afectos y sentimientos
religiosos"

11
Drunkard's reformation (Reforma de un bebedor, 1909) participa de las
contraposiciones típicas del estilo griffithiano, a saber: casa (virtud) taberna (vicio). El
esquema narrativo final quedaría como sigue:
1. el hombre desatiende a su familia por el alcohol.
2. la visión de un espectáculo le hace recapacitar.
3. decide dejar la bebida. Reencuentro con su familia.
What drink did (Lo que hizo la bebida, 1909) tiene un esquema más complejo, si
bien queda de manifiesto el atentado del vicio contra uno de los valores principales de la
sociedad -para Griffith el principal- como es la familia. En este film, la muerte accidental de la
hija del protagonista que acudía a la taberna en busca de su padre ebrio, es el dramático agente
externo que marca el sentimiento de arrepentimiento y la vuelta al buen camino. Un tercer film
-de los muchos que realizara sobre el tema- The day after (El día después) muestra los
efectos después de una noche de copas. Estos tres films atacan el vicio desde un punto de vista
puritano y burgués, lejos de cualquier planteamiento lógico o en su defecto realista, ello queda
de manifiesto por el tipo de personajes a los que recurre: los representantes del vicio se nutren,
11 BRUNETA: op. cit. pág 81.


"invariablemente el proletariado; mientras que las esforzadas víctimas tienen una vida más
acorde con presupuestos burgueses"

12.
Pues fiel a la tradición cultural decimonónica, Griffith
no hace más que dar continuidad a uno de los temas edificantes del momento: la lucha contra
el alcoholismo, tema que contaba con numerosos exponentes literarios –caso de L’assomoir de
Zola- de espectáculos precinematográficos –linterna mágica- y de las primeras realizaciones
cinematográficas, tales como la producción Pathé Les victimes de l’alcoolisme (Zecca, 1902)
o las italianas de Ambrosio Films I drammi dell’alcolismo y L’incubo de un bevitore.
Manifestaciones todas en las que se muestran “historias perfectamente edificantes, que solían
terminar más mal que bien y que casi siempre (pero no siempre) ilustraban de forma directa
los peligros del alcohol”

13.
Resulta paradójico que el realizador de la obra maestra The birth of a nation, en la
cual se hacía apología del racismo, condenara el uso de la violencia en su film -con prólogo y
epílogo ambientados en el presente- Man's genesis (El origen del hombre, 1912), en el cual
un pastor protestante relata a dos niños los orígenes de la humanidad, los cuales han estado
marcados por el uso de la violencia.
Dentro de su discurso moral, sobresale una serie de valores que reivindica como base
de ese mundo ideal que anhela y recrea en sus films.
En films como The Christmas burglars (Los ladrones de Navidad, 1908), en la que
unos ladrones buenos (?) hacen de Santa Claus; o His ward's love (El amor de su tutor,
1909), historia de amor entre un tutor protestante y una muchacha en busca de marido; Griffith
apunta por los valores positivos derivados de un sentimiento tan humano como es el amor.
Otros sentimientos los relaciona de una manera más clara con la dimensión espiritual del
hombre. Es el caso de la vindicación de la pobreza evangélica de Simple charity (Caridad
sencilla, 1910), historia en la cual una sirvienta se desprende de su mejor vestido, con el cual
pretendía "cautivar" al hombre de la que estaba enamorada, para socorrer a un par de
necesitados.
Igualmente son de destacar sus historias sobre la redención, en las cuales el individuo
se libera del servilismo de una causa más o menos pecaminosa, baste citar como ejemplo: A
strange meeting (Un extraño encuentro, 1909), en la que una mujer y un sacerdote rescatan a
12 Ibíd. Pág. 73 y 81.
13 BURCH, N: El tragaluz del infinito. Cátedra, Madrid, 1995; Pág. 102-103


Una joven caída en las trampas del vicio, llegando a un final feliz en la iglesia. To save her
soul (Para salvar su alma, 1909) sigue un esquema similar: la joven que acude a la ciudad y
comienza una carrera de vicio en la taberna, finalmente es rescatada por el sacerdote del
pueblo con el inevitable final feliz en la iglesia. En The way of the world (El camino del
mundo, 1910) junto a una crítica sobre las habladurías, vuelve al esquema anterior: un joven
sacerdote rescata a una prostituta de su disoluta vida, logrando que ingrese en un convento. En
este tipo de films se resalta la presencia de un vicio que intenta minar la sociedad; de la misma
forma se presenta la labor de unos héroes -paladines del ordenado mundo puritano- que, al
igual que ocurre en sus melodramas, acuden como salvadores para arrancar del Mal a aquel
desdichado que ha caído en sus garras.
De nuevo Griffith ofrece su aportación a uno de los temas standard del cine edificante
de corte decimonónico, el de la mujer que, tras abandonar el hogar o la casa paterna, se
sumerge en la gran ciudad donde “cede a sus mefistofélicas tentaciones y entra en una espiral
de degradación que no pocas veces la conduce al borde de la muerte

14.
La lucha directa del Bien contra el Mal la
ilustra en Dream street (Sueño callejero,
1921), en la cual Satanás es representado
por un violinista zíngaro -siempre la
vertiente racial para identificar el Mal- y
Jesucristo por un predicador callejero.
Tímidamente acomete estos temas
desde una vertiente filosófica con The
sorrows of Satan (1926), film a medio
camino entre el Fausto de Goethe, por el protagonista vendido o a merced del Príncipe de las
Tinieblas, y el Nosferatu de Murnau, por el papel redentor de la mujer; de cualquier manera
no deja de ser una historia de corte romántico.
Otro bloque temático es el que Griffith dedica a la fe, cuyo resultado más inmediato es
la conversión y la vuelta al buen camino. The salvation army lass (La muchacha del Ejército
de Salvación, 1909) es la historia de una joven miembro del Ejército de Salvación que
consigue convertir a un preso evadido. The converts (Los conversos, 1910) versa sobre la
14 Monica Dall’Asta: “los primeros modelos temáticos del cine” Historia general del cine. Ed. Cit. Pág. 275 




Recuperación de la fe perdida: un hombre, que por una apuesta se hace pasar por sacerdote,
predica por las calles; al ver el éxito de su predicación, recupera la fe y decide hacerse
sacerdote. The greatests question (La gran pregunta, 1919) es planteada como respuesta a las
preguntas sobre el "más allá". La cinta finaliza con la seguridad que da la fe en Dios y,
estableciendo una simplona relación: fe en Dios igual a prosperidad económica, el
protagonista encuentra petróleo.
Entre todo este maremagnum de
historias sobre el vicio, el poder de la fe
o los sentimientos, realizó Griffith su
film "bíblico" Judith of Bethulia (Judit
de Betulia, 1913) basado en textos
tradicionales y legendarios. La única
finalidad de la película era mostrar una
fastuosa historia de imperios antiguos,
basándose en el conocido episodio de
Judith acabando con la vida del general
babilónico Holofernes. Griffith acomete la filmación de un largometraje, cuenta además con el
apoyo inicial de la Biograph, empleando unos 50.000 dólares en su realización. Influido por el
grandilocuente cine italiano del tipo Quo vadis o Gli ultimi giorni di Pompeii, Griffith
estructura su film de manera similar, sentando las bases para el episodio babilónico de
Intolerance

15.
Intolerance (Intolerancia, 1916) supone un grandioso y espectacular discurso fílmico
en contra del despotismo y la injusticia bajo cualquier concepto. Griffith moviliza en esta
ocasión todos sus recursos para denunciar una lacra universal. Respondiendo al carácter
metahistórico

16.
de la idea que articula el film, ilustra los efectos de la intolerancia en cuatro
épocas distintas unidas por un leitmotiv consistente en una mujer meciendo una cuna. Estas
cuatro historias son: la historia contemporánea, la matanza de San Bartolomé, la historia de
15 Sobre el carácter grandilocuente y la influencia del cine histórico realizado en Italia durante esa época, señala
RAMIREZ, G: El cine de Griffith (Ed. Era, México, 1972; págs 37-38): "A pesar de su extravagante
interpretación de la Biblia, Judith of Bethulia es, con sus inmensos decorados, su llamativo vestuario, y la
participación de cientos de extras un perfecto ejemplo de la construcción fílmica de la época".
16 Dicho carácter metahistórico lo recoge BRUNETA (op. cit. pág 119) con las siguientes palabras: "La
opresión y la intolerancia son categorias metahistóricas, susceptibles de tratarse a lo largo de toda la historia
del hombre y no la consecuencia de estructuras económicas y sociales concretas".


"Cristo y la caída de Babilonia; a las cuales se les une el citado leitmotiv y un epílogo que
ilustra el futuro"

17.
Como ilustración de la intolerancia social presenta el episodio contemporáneo: un
obrero que cae en el círculo de un gángster. Cuando éste es asesinado se acusa al obrero, el
cual es salvado -in extremis- por la confesión del
verdadero culpable. Mientras se desarrolla esta
historia, la asistencia social le arrebata a su hijo. La
segunda historia tiene como título "The life of Jesus
of Nazareth" (La vida de Jesus de Nazareth). Narra
las diferencias doctrinales que mantuvo Jesús con
los fariseos -los intolerantes- finalizando con la
muerte del Mesías en la cruz. Hay que señalar que
este episodio levantó graves críticas en la
comunidad judía estadounidense ya que Griffith
mostraba una imagen del pueblo judío como
deicida. El tercer episodio es "The war between the
catholics and the hoguenots in 16th century France"
(La guerra entre católicos y hugonotes en la Francia
del siglo XVI). Los protagonistas, una joven pareja hugonote, son víctimas del complot urdido
por Catalina de Médicis y su hijo, Carlos IX. Consumada la matanza, Griffith muestra
multitudes mutiladas, degolladas... mientras Carlos IX sufre un ataque de cólera.
Sin duda, decir Intolerance, es referirse al cuarto episodio: "In the reign of
Nebuchadnezzar: an epic of the Ancient World" (En el reino de Nabucodonosor: historia épica
del mundo antiguo). Esta parte narra las conspiraciones políticas de los sacerdotes de Baal
cuya finalidad es destronar al rey Beltsasar, representante -por extraño que parezca- de la
tolerancia. 

17. El propio Griffith sintetizaba su film con esta afirmación: "Cuatro corrientes de agua que podríamos
contemplar desde la cima de una colina. Al principio estas cuatro corrientes fluirían separadas, suaves y
mansamente. Pero a medida que van discurriendo se van aproximando cada vez más, con mayor celeridad,
hasta llegar al final del trayecto, durante el último acto, cuando se juntan para formar un gran río de emoción
manifiesta" (VV.AA: Gran historia del cine-I. Sarpe, Madrid, 1981; pág 41)-





Fuente:

LA VISIÓN CINEMATOGRÁFICA DE D. W. GRIFFITH
Daniel C. Narváez Torregrosa, 2008