martes, 17 de julio de 2012

CINE INDEPENDIENTE - TIERRA DE LOS MUERTOS (Land of the Dead, 2005) de George A. Romero




   
SÓLO PARA FANÁTICOS


* * *
BUENA



George Romero vuelve a explorar su universo y en el enésimo retorno del creador del subgénero de zombies, que vuelve a la carga con la cuarta entrega de una saga que él creó y que continúa a "La Noche de los Muertos Vivos" (1968), "El Amanecer de los Muertos" (1977) y "El Día de los Muertos" (1985), y precede a "El Diario de los Muertos" y "La Reencarnación de los Muertos" (2009). Al tiempo de rodar el film en cuestión, habían pasado dos décadas desde que Romero incursionó por ultima vez en el subgénero que él creó, y se puede decir que a pesar del largo receso de por medio, ha sabido capitalizar muy bien los avances tecnológicos de la época para -presupuesto mediante- hacer uso de buenos recursos estéticos y visuales sin por eso perder el espíritu "clase b" que caracterizó y popularizó a sus films.

Ni el cinéfilo mas arriesgado podría, a primera vista, establecer un paralelo entre Romero y George Lucas, pero si nos detenemos a pensar, veremos que ambos tienen mucho que ver en los sendos mundos que crearon desde su imaginación hasta convertirlo en un producto cinematográfico al que le dedicaron su carrera entera, evolucionando este, a la par del creador a lo largo de los años, uno desde los espacios intergalácticos, otro desde las tierras dominadas por zombies. 

George A. Romero crea la angustiosa visión de un mundo actual donde los muertos vivientes ocupan una tierra desértica mientras intentan llevar una vida "normal" a las afueras de una ciudad fortificada. En el interior, un puñado de oportunistas sin escrúpulos ha construido una nueva sociedad a la que contemplan desde la altura de un rascacielos. Abajo, en las calles, la gente intenta sobrevivir. Fuera, el ejército de los muertos se acerca mientras dentro, reina la anarquía. La supervivencia de la ciudad depende de un grupo de mercenarios contratados para defender a los vivos de la amenaza y la depredación zombie.
 
Es válido notar el enorme vacío que el subgénero de zombies padecía en este tiempo, tras algún que otro tibio intento de Robert Rodriguez y Quentin Tarantino en "Del Crepúsculo al Amanecer" (1993) y de Danny Boyle en esa extraño pero brillante híbrido que fue "Exterminio" (2002), sumado a la moderna remake de "El Amanecer de los Muertos" (2005), el subgénero parecía naufragar fuera de las manos de Romero y nadie podía hacerlo igual de bien. Un puñado de grandes maestros y pioneros de subgéneros han sabido adueñarse del universo que crearon. Así como el western spagetthi fuera propiedad de Leone, este terreno del terror tenia a su maestro probado. Romero fue entre principios de los '70 y fines de los '80 un realizador joven e innovador, pionero en muchos aspectos y precursor de cierta corriente del cine de terror underground, que junto a Darío Argento se erigió como estandarte de una porción del cine independiente que desafiaba al gigante del Hollywood comercial.

Dennis Hopper, John Leguizamo, Simon Baker y Asia Argento son figuras reconocidas que integran el reparto de un film que visualmente será fiel a sus principios en cuanto a efectos, montaje, fotografía e iluminación que rescatarán con primeros planos explícitos y en forma violenta el cine gore que Romero perfeccionó y adaptó de su mentor Herschell Gordon Lewis para su propio mundo de zombies. Todos estos pergaminos y muchos mas son los que el autor revalida en la cuarta entrega de su creación y donde se nota, el maestro no perdió el ojo cínico: sátiro y bizarro, aunque lejos de la originalidad de otros tiempos. 

Anarquista irremediable y eterno provocador, mediante su obra Romero no se priva de hacer saber su punto de vista, agudo y sin atenuantes de la sociedad y de la política, el universo que construye y la diagramación de este, sumado a filosas líneas de doble interpretación, reflejan el sentimiento del director frente a la sociedad norteamericana post 11 de Septiembre y la administración económica del gobierno de Bush. El film representa una radiografía inequívoca de la misma sociedad que parodia, donde elementos irónicos y sarcásticos tampoco faltan, si bien el trazado fino de la historia en desarrollo y desenlace no alcanza a las anteriores obras del autor. 



lunes, 16 de julio de 2012

DIRECTORES - Gus Van Sant (1952-)







CRÓNICAS DESDE EL UNDERGROUND
 



Cineasta tan particular como incomprendido, Gus Van Sant quizás sea uno de los últimos directores norteamericanos genuinamente independientes. Con una filmografía rica para analizar y apreciar, afín a la música y a las novelas literarias, la dimensión artística de Van Sant fue creciendo a la par que su obra. Su única mancha grosera es la inentendible empresa de hacer una remake dePsicosis(1998), una pieza intocable dentro de los clásicos cinematográficos. La linealidad con la que copió a Alfred Hitchcock le valió críticas y reprobaciones por doquier. 

Sin embargo, luego de ese peligroso coqueteo con lo más banal de Hollywood y su fiebre de remakes, Van Sant reencaminó su carrera fílmica, volviendo a sus raíces en el ámbito mas experimental. Ese que lo habia visto debutar detrás de cámaras con la descarnada y atrevida "Mala Noche" (1985), film acerca del homosexualismo, rodado en blanco negro, donde se perciben las influencias estéticas de John Cassavettes, indudable maestro y formador estilístico de Van Sant y padre de toda la nueva generación independiente de Hollywood. 

Entre fines de los ’80 y principios de los ’90, su talento dio títulos independientes que hoy son considerados verdaderos neoclásicos:Los Marginados (1989), Mi Mundo Privado(1991), Las Mujeres También se Ponen Tristes(1992) y Todo por un Sueño (1995) son ejemplos válidos. Su aptitud para salirse de las marcas y los rasgos industriales evitando quedar amarrado de las reglas comerciales de estudio le permitió brindar grandes films como En Busca del Destino (1997) o Descubriendo a Forrester (1998) contando a la vez con estrellas de Hollywood en su elenco como Robin Williams o Sean Connery. Sin embargo, de un tiempo a esta parte hemos visto evolucionar a Gus Van Sant y elevar su arte a otra dimensión permitiéndonos disfrutar de una filmografía a sus espaldas con las que pocos directores pueden competir. 

En medio de un cine independiente norteamericano que ofrece un panorama confuso donde el Festival Sundance se nutre de ingresos vía estudios y donde la aparente estandarte del movimiento indie Sofia Coppola produce sus films mediante financiación de las majors, Van Sant despeja un tanto el panorama y ofrece claridad de genuina independencia, no prestándose al juego industrial hollywoodense ni tomando ventajas de su arte para acceder a este. 

Así, libre y sin restricciones es capaz de guionar la excelente Tarnation” (2002) o de dirigir la inquietante Elefante (2003) reflejando una vertiente social peligrosa o la introspectivaLos Últimos Días(2004) sobre un álter-ego de la estrella de rock Kurt Cobain. Como en Elefante, pero desde otra perspectiva, Van Sant nos muestra en la reciente "Paranoid Park" (2007) jóvenes a la deriva: los vemos perturbados, culpógenos, irracionales, marginados desde lo social, plagados de sexualidad, infortunio, excesos y auto destrucción.

Rebelde, surrealista y audaz Van Sant se apega a sus conceptos: sin un centro narrativo claro, el talento cinematográfico de Van Sant fluye desde su originalidad para captar lo al detalle tanto los cotidiano como lo excéntrico. Despojado de una narrativa estructurada, el realizador se inmiscuye en su mundo para marcar un estilo propio y así contruir una filmografía con fuertes marcas autorales. Lejos de los tradicionalismos temporales, las causalidades y los efectos altisonantes, el autor ofrece a lo largo de su catálogo infrecuentes historias de dramas complejos, casi despojado de diálogos. Se interna en la psicología de sus personajes con profundidad y crudeza. 

El uso de la fotografía, la música como complemento a las imágenes, el registro en 8 mm y una puesta en escena minimalista reflejan la intensidad en lo más intimo de sus personajes y son una constante en su búsqueda visual a lo largo de mas de dos décadas de trayectoria. Consecuente a sin pautas narrativas que lo condicionen, Van Sant ofrece diversos retratos sociales, tan inquietantes como brillantes, en las antípodas de los arquetipos culturales más arraigados y participe de un cine independiente que encuentra en sus últimas obras "Milk" (2008) y "Cuando el Amor es Para Siempre" (2011) dos exponentes singulares que resignifican su legado.


Filmografía:

Largometrajes
The Canyons (2013) (actor)
Promised Land (2012)
Restless (2011)
Milk (2008)
Paranoid Park (2007)
Last Days (2005)
Elefante (Elephant) (2003)
Gerry (2002)
Descubriendo a Forrester (Finding Forrester) (2000)
Speedway Junky (Peligroso y Rápido) (1999)(productor)
Psycho (1998) (director y productor)
El indomable Will Hunting (Good Will Hunting) (1997)
Todo por un sueño (To Die For) (1995)
Ellas también se deprimen (Even Cowgirls Get the Blues) (1993)
Mi Idaho Privado (My Own Private Idaho) (1991)
Drugstore Cowboy (1989)
Mala Noche (1985)

Cortometrajes
Chacun Son Cinema -First kiss- (2007)
Paris, je t'aime (2005)

Ballad of the Skeletons (1997)