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martes, 26 de junio de 2012

CINE LATINO - ALLÀ EN EL RANCHO GRANDE (1936) de Fernando de Fuentes




EL GUSTO DE LO POPULAR



* * *
BUENA


Filmada después de Vámonos con Pancho Villa (1935), pero estrenada casi tres meses antes, Allá en el Rancho Grande es la cinta que logró colocar al cine mexicano dentro del panorama fímico mundial. Mérito importante pero insatisfactorio para el director Fernando de Fuentes, quien no vivió lo suficiente para comprobar que su preferencia hacia la primera era compartida por críticos e historiadores del cine nacional, hasta el grado de considerarla como la mejor película mexicana de todos los tiempos. 

La oposición entre la aguda visión crítica presente en Vámonos con Pancho Villa (1935) y El compadre Mendoza (1933) y la complacencia comercial de Allá en el Rancho Grande sólo se explica a raiz del fracaso económico de las dos primeras. Si bien el presente film es el arquetipo de la comedia ranchera, todo un subgènero para la cinematografìa mexicana, su visiòn machista de la vida rural resulta un tanto idìlica. Es probable que De Fuentes haya acometido el rodaje de Allá en el Rancho Grande con el fin de recuperarse económicamente, sin adivinar que se convertiría en su filme más taquillero y, paradójicamente, en el más alejado a sus pretensiones artísticas. 


A partir de esta película, Fernando de Fuentes lograría otros éxitos de taquilla, pero ninguno de sus siguientes filmes alcanzaría el valor estético de sus primeras obras. Con una trama presentada ya en otros filmes -como el mexicano En la Hacienda (1921) de Ernesto Vollrath y el español Nobleza Baturra (1935) de Florián Rey- el argumento de los hermanos Guzmán Aguilera se desarrolla en el marco de un idílico paraje campesino. Allì conviven hacendados y peones a quienes la revolución no parece importarles tanto como las fiestas, trasnoches y canciones en una trama familiar y de desamores que rescata valores como el honor, la uniòn y la amistad. 

Los argumentistas -experimentados escritores de teatro de revista- incorporaron a la historia algunos "gags" cómicos de comprobada popularidad en el medio teatral mexicano para aligerar una trama que, en esencia, es un alegato sobre "el derecho de pernada" y sus consecuencias. Paradójicamente, el cine mexicano llevaba casi dos décadas intentando lograr el éxito comercial al mismo tiempo que libraba una batalla contra la representación extranjera folclorista de "lo mexicano", entendido como un punto de convergencia entre sus costumbrismos mas arraigados. De ahí que el triunfo internacional de Allá en el Rancho Grande sea, al mismo tiempo, el fracaso de tan aguerrida empresa en pro de la dignidad nacional. 

Continuando con tal paradoja, el filme más artificial sobre "lo mexicano" realizado en México que se alzó con el premio a la mejor fotografía del Festival de Venecia de 1938, al mismo tiempo que lograba ser exhibido con subtítulos en inglés en los Estados Unidos. A partir de ese momento, el cine mexicano iniciaba un camino que conduciría a otras expresiones de folclorismo (aderezado con "dignidad") como la obra fílmica de Emilio Fernández, autor que coronarìa la època de oro.



lunes, 9 de abril de 2012

CINE LATINO - MARIA CANDELARIA (Xochimilco, 1943) de Emilio Fernández



LAS RAICES DE UN PUEBLO


* * * *
MUY BUENA



El cine de oro mexicano transcurrió entre las décadas del ’30 y del ’40. El film en cuestión presenta, por primera vez en la filmografía de Emilio Fernández, el tema de la inocencia y la pureza indígenas. Al idealizar a los indios, el director no los ve como parte de la población mexicana, sino como una especie de secta marcada por un sino fatal que bien merece la sublimación compensatoria al modo de los “nativos” de Hollywood. El indígena puro, víctima de la opresión y de las injusticias de mestizos y blancos, protagonizará otras películas del “Indio” Fernández, particularmente  La Perla (1945)  y Maclovia (1948), donde se reiteraría dicha temática.

 Una fábula fatalista de grandes virtudes técnicas que goza de la reputación de ser una de las cumbres del cine mexicano, la película tiene una apariencia maravillosa y singular. Sobresale el uso del paisaje y los canales del lugar llamado Xochimilco para crear un mundo apartado, casi de fantasía, apoyado en el gran empleo de la fotografía. Toda la historia tiene el carácter del despliegue de un destino establecido por medio del fatalismo que persigue a sus personajes, el destino trágico de ellos surge del artificio del director.  

María Candelaria fue el papel consagratorio que condujo la carrera de Dolores del Río, quien sostuvo otras intervenciones con Emilio Fernández. Este papel elevó a Dolores del Río a la categoría de diva del cine mexicano a la altura de la gran Maria Félix. Posteriormente Del Río actuaría junto a Elvis Presley a las órdenes de Don Siegel en La Estrella de Fuego (Flaming Star, 1960) y junto a Joseph Cotten y Orson Welles en Estambul (1944).

Para Pedro Armendáriz, su contrafigura, fue su consolidación como estrella estandarte de ese pequeño star system que formó el cine de oro mexicano. Su laureada carrera, posteriormente, alternaría títulos en su país de origen  como por ejemplo Ni Sangre ni Arena (1941) del gran Cantinflas con films rodados den Hollywood, del que se recuerdan el western Los Tres Padrinos (The Three Godfathers, 1948) de John Ford y junto a John Wayne, El Indulto (1961) junto a Herny Fonda -y la propia Dolores del Río y también a las ordenes de Ford y la exitosa Desde Rusia con Amor (From Russia With Love, 1963) de la celebre novela de Ian Fleming.

La película es una obra maestra fotografiada con el sello de Gabriel Figueroa en sus momentos de esplendor artístico. Esa vida retirada en comunión con una naturaleza cada vez más corrompida por el hombre, se verá violada y masacrada por el destino contrarreformista y cruel, mostrando a los hombres en sus luchas de poder, valentía y amoríos. El cine de Emilio Fernández fue el único de esa época que mantuvo una relación abierta con el tema revolucionario.

Curiosamente, el cine mexicano de la época de oro ha quedado "marcado" por la estética de la revolución, aunque en realidad fueron pocas las películas que se realizaron abordando esa temática durante la guerra. La mayoría de ellas fueron filmadas por Fernández, pionero de la gloriosa y culta tradición cinematográfica mexicana.


Link - película: