jueves, 15 de diciembre de 2016

LECCIONES DE CINE N° 43 - EL MONTAJE PARALELO DE DAVID W. GRIFFITH




Resultado de imagen para CINE





El CROSS-CUTTING o MONTAJE PARALELO


David W. Griffith, desde temprano en su filmografía y a lo largo de su obra abordó ciertas temáticas de un modo que patentarían un estilo, innovando en ciertos aspectos aún no explorados del lenguaje cinematográfico:

-Los argumentos repiten el esquema de una familia burguesa amenazada por un peligro que acaba superándose para restablecer el orden.
-Hace uso ya con cierto criterio de recursos como el flash-back y el acercamiento del punto de vista de la cámara a la acción (planos medios y primeros planos).
-Utiliza la iluminación con fines dramáticos, panorámicas, Travellings, decorados naturales, fundidos, apertura y cierre de objetivo, Flou, sobreimpresiones, variadas formas de Raccord a través de objetos, miradas y gestos, con la colaboración inestimable de su operador de cámara Billy Bitzer.
-Los catchs (recortes en negro dentro del plano) y los desenfoques creativos.
-El uso intencional de la profundidad de campo.
-Y la técnica del montaje alterno, con la que hace coincidir dos acciones en pantalla, alternando a través del montaje de planos de cada una de ellas, hasta que finalmente ambas acciones confluyan en una acción única (generalmente el rescate de alguna víctima inocente). Consiguió tal perfeccionamiento en esta técnica que a partir de entoncés este tipo de montajes pasaron a conocerse como "salvamento en el último instante de Griffith" (Griffith´s Last Minute Rescue).





En otro orden, incursionó luego en el montaje paralelo. La técnica de “Cross-Cutting”, o “Montaje Paralelo”, consiste en contar de forma simultánea acciones que ocurren en lugares (o tiempos) diferentes. En un “Cross-Cut” la imagen pasa de una historia a otra. Esta técnica se suele utilizar para relacionar (o enfrentar) el tema del que tratan las distintas narraciones. También se usa con el propósito de aumentar el suspenso.

Probablemente el ejemplo clásico que más se suele citar hablando de Cross-Cutting es el de: Intolerancia (Intolerance: Love's Struggle Throughout the Ages, 1916). El director D.W. Griffith cuenta cuatro historias, todas referidas al tema de la injusticia. En vez de narrarlas de forma consecutiva, Griffith va saltando de una a otra, hasta el final de la película. Las tramas se van cortando en momentos de interés, intentando que el suspense aumente. Griffith busca que el público se pregunte: “¿pero cómo va a acabar esta situación?”.

Veamos un fragmento de la parte final de la película Intolerancia. En él, se intercalan tres de las narraciones: en el año 539 los babilonios están festejando la victoria ante al ataque de Ciro II el Grande, rey del Imperio Persa. Lo que no saben es que su alto sacerdote les ha traicionado y ha abierto las puertas de las murallas para que Ciro II pueda contraatacar. Los persas corren veloces hacia la puerta de la muralla. En otra historia, una mujer contemporánea ha conseguido pruebas para exculpar a su marido de una falsa acusación de asesinato, que le ha llevado a ser condenado a la horca. La ejecución es inminente. La mujer va en coche persiguiendo un tren, en el cual viaja el Gobernador del Estado; la única persona que puede suspender el ahorcamiento. En la tercera trama tenemos a un hombre que intenta salvar a una mujer, que va a ser asesinada en la matanza en Francia de la noche de San Bartolomé, en 1572. Un soldado ha entrado ya en la casa de la mujer hugonote con la intención de violarla y matarla.

Un gran acierto de Griffith es el ir acelerando los cortes entre las distintas historias a lo largo de la película. Según se acercan los dramáticos finales, los saltos son más rápidos, de tal forma que el dinamismo y la tensión aumentan. Sin duda, una buena muestra de la importancia que tiene el montaje en el cine.

Griffith, años más tarde, monta el final de la película Orphans of the Storm (1921) con una técnica muy similar. En medio de la Revolución Francesa, la pareja protagonista ha sido condenada a morir en la guillotina. Dantón hace un emocionante alegato ante un tribunal y consigue que el pueblo pida el perdón de la pareja. Los jueces, asediados por la petición popular, no tienen más remedio que conceder el indulto. ¿Conseguirá Dantón llevar la orden de perdón antes de que la pareja sea ejecutada? El villano de turno (el malvado Robespierre) intenta poner obstáculos en el camino de Dantón.





En esta ocasión Griffith rueda un final feliz pero no siempre lo hizo así. En Broken Blossoms (1919), por ejemplo, el director optó por terminar un Cross-Cutting, similar a los que hemos visto - con un final dramático a más no poder- sentando así las bases del lenguaje cinematográfico y sus reglas de montaje en el relato clásico como hoy lo concebimos.

Otros ejemplos clásicos de Cross-Cutting se encuentran en toda la saga de El Padrino. George Lucas es también un gran aficionado a usar esta técnica. Las películas de la saga de Star Wars suelen acabar con trepidantes Cross-Cuttings muy al estilo de Griffith. 



Resultado de imagen para david griffith intolerancia


No hay comentarios:

Publicar un comentario