lunes, 28 de abril de 2014

HOLLYWOOD - LETRA Y MÚSICA (Music & Lyrics, 2007) de Marc Lawrence





PURA QUÍMICA




* * *
BUENA



Alex Fletcher, una estrella de pop acabada de los años 80, se ha visto relegado a trabajar en el circuito de la nostalgia, en ferias de pueblo y parques de atracciones. El carismático y talentoso músico tiene la oportunidad de volver a escena cuando la gran diva Cora Corman le invita componer y grabar un dúo con ella, pero hay un problema, Alex no ha escrito ninguna canción desde hace años; jamás ha escrito letras, y tiene tan solo unos días para escribir una canción de éxito.

Allí aparece Sophie Fisher, una mujer seductora y excéntrica que se ocupa de las plantas de Alex y que posee un don de la palabra que llama la atención del compositor. Sophie está de vuelta de una relación que acabó mal, y por tanto tiene reparos a la hora de colaborar con nadie, especialmente con Alex, una persona que tiene pánico a los compromisos. A medida que la química entre ambos se empiece a notar, cuando están juntos al piano o debajo de él, Alex y Sophie tendrán que enfrentarse a sus miedos, y a la música, si quieren encontrar el amor y el éxito que ambos se merecen. 

El atractivo principal de esta película es un enorme comediante como Hugh Grant, mas allá de ser una correcta comedia sin brillos ni lujos, pero acertada. “Desde Cuatro Bodas y un Funeral” hasta la mas reciente “Realmente Amor” que Grant viene luciéndose como un comediante que garantiza la vista de un film, sin olvidar los baches artisticos por los que toda estrella atraviesa. En esta oportunidad y con la premisa clara de entretener, por otra parte, como toda comedia tiene en su objetivo, logra un argumento con diálogos ocurrentes, oportunos y graciosos, mediante personajes que suelen ganarse la simpatía del publico, quienes podrán disfrutar mayormente la franja de audiencia que haya vivido, conocido y disfrutado el ambiente musical de los años ’80.

“Letra y Música” se combina con el espíritu romántico clásico de las comedias que suele tener a Hugh Grant como protagonista y que encuentra en Drew Barrymore una inesperada dupla actoral con la que conjuga timing para el humor y química en pantalla. Así, el film combina la comedia romántica, con la comedia musical. Entre los enredos amorosos típicos en cuanto a situaciones conflictivas de dos opuestos que se atraen y que llevan a un final feliz, el film se adentra en el mundo de la música pop y es allí donde saca su mayor rédito, donde con ironía y un humor inteligente retrata en detalle y con certeza el mundo artístico con interesantes observaciones acerca del destino de compositores olvidados y estrellas fugaces que viven ya sea del recuerdo, o inmersos en un entorno superficial.

Hugh Grant se luce en ese papel que tanto le hemos visto encarnar y sabe de memoria sus tics y gestos, con ese aire de perdedor y seductor innato que trae consigo, además del enorme carisma actoral y de un dote para la comedia que lo hace tan natural. Que pareciera que casi sin esfuerzo consigue hacer reír, un dote indispensable para un buen comediante. Grant está sin duda entre los mejores de su generación y ello a pesar de haber mencionado en mas de una ocasión sus ganas de dejar de actuar, tendencia que lo releva a cada vez mas esporádicas apariciones. Drew Barrymore también repite un papel clásico por su parte, con la frescura y el ingenio que la caracteriza, con ese aspecto de chica frágil y eterna prometida que reitera en su ya dispar trayectoria de quien fuera la infantil protagonista de la recordada “E.T.”, también hoy una consagrada comediante.


Clip - trailer:



 


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