domingo, 20 de abril de 2014

CINE DE AUTOR - MEMORIAS DE UNA GEISHA (Memoires of a Geisha, 2005) de Rob Marshall





      
RELATO COSTUMBRISTA CON AIRE DE CULEBRÓN 





* * *
BUENA





La última película de Rob Marshall nos adentra en el universo de las geishas, su cultura tan particular arraigada en sus costumbres y contada a manera de telenovela en cuanto a la disposición narrativa de los elementos que componen la historia. El desarrollo de personajes y la complejidad de situaciones derivan en un film que puede analizarse desde dos vertientes: una película que muestra de manera atrapante los siempre misteriosos y sugerentes secretos de una tradición milenaria y por otro lado una historia de amor básica y previsible en su resolución que encuentran en la primera vertiente una veta dramática siempre interesante de explotar en el ambiente cinematográfico.

Ambientada en un mundo lleno de misterio y exotismo que aún hoy sigue hechizándonos a todos, la historia tiene lugar en los años previos a la Segunda Guerra Mundial, cuando una niña japonesa es separada de su humilde familia para trabajar como sirvienta en una casa de geishas. A pesar de que se cruza en su camino una rival traicionera, que casi consigue quebrar su entereza, la niña se convierte en la legendaria geisha Sayuri. Hermosa y dotada de un gran talento, Sayuri cautiva a los hombres más poderosos, pero sobre ella se cierne la sombra de un amor secreto, un hombre al que ella no puede aspirar.

"Memorias de una Geisha" es una película con una dirección artística sobresaliente, tiene una de las fotografías más logradas que puedan captarse en este tipo de relatos y el diseño de producción, vestuario y maquillaje tienen una calidad igualmente superior. Para completar las excelencia que caracteriza a los rubros técnicos en los films de Marshall, la musicalización del experimentado John Williams no podría haber sido mejor.

Mas allá de ciertas inconsistencias narrativas (que bien podrían elevar la calidad de un episódico novelesco-televisivo, pero que a un film no le aportan sustancia) hay que considerar el enorme talento de Rob Marshall para -al igual que en musical "Chicago"- hacer gala de su grandilocuencia visual. Sobre las instancias que convierten al film en un culebrón que no eleva su calidad a la categoría de gran película, vale mencionar cierta previsibilidad en esta novela de amor y desencuentros cuyo mayor interés reside en retratar la costumbre de vida de estas geishas inmersas en un contexto socio político convulsionado por la guerra de aquellos años.

El film es una película de capitales hollywoodense con actores orientales, si bien puede criticarse la utilización del idioma inglés para retratar una historia en geografías completamente disímiles (una elección similar a la de la reciente "Frida"). En este misma falta de sintonía, el único factor objetable puede llegar a ser la elección de interpretes chinos que difieren en sus rasgos a las originariamente japonesas geishas. Para cual rol la actriz principal Zhiyi Zhang (protagonista entre otros hitos del cine asiático de "Héroe" y "El Tigre y el Dragón") cumple de manera efectiva un personaje que  puede desarrollar reflejando emociones y sensaciones tan intrínsecas a la idiosincracia y rasgos orienteles, combinándose en pantalla de forma sobresaliente con intérpretes secundarios de primera línea como Michelle Yeoh y Ken Watanabe.


Clip - trailer:




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