martes, 25 de marzo de 2014

HOLLWOOD - SUEÑOS DE GLORIA (The World's Fastest Indian, 2005) de Roger Donaldson








LA VIDA ES SUEÑO



* * *
BUENA



"Sueños de Gloria" se basa en la historia real de Burt Munro , un neozelandés que nunca dejó que se desvanecieran sus sueños de juventud. Después de pasarse toda la vida perfeccionando su moto Indian de 1920, Burt Munro se desplazó desde Nueva Zelanda hasta Bonneville Salt Flats, en Utah, Estados Unidos, donde batió el récord mundial de velocidad en 1967. Nadie ha superado todavía ese récord, y su leyenda sigue viva.

Un sueño de gloria personal como una carrera al tiempo es el que realiza el personaje de Burt Munro, también una carrera contra el tiempo la de Roger Donaldson, quien en 971 dirigió un documental sobre este excéntrico personaje y que mas de tres décadas después recién logra concretar su proyecto personal de filmar un largometraje a manera de biopic. Un sueño de gloria personal persigue el personaje que magistralmente compone el inoxidable Anthony Hopkins, en otra muestra de su inagotable talento. Un film que habla sobre la realización personal, la tenaz perseverancia y el esfuerzo felizmente coronados por el éxito y la conquista de la meta perseguida mas allá de los obstáculos que se presenten en el camino. 

Ni fama, ni rédito económico, solo el hecho de superación personal, de motivación constante que reviste al personaje de Anthony Hopkins y que hacen de el la moraleja edificante sin sentimentalismos etéreos ni discursos vagos, por el contrario, un personaje querible y entrañable que sortea dificultades, que el paso del tiempo no merma sus voluntades y que a cada pasaje parecer dejar una lección de vida con líneas de dialogo tan disfrutables como entrañables.

Parte del valor del film reside en su capacidad de conmover, sanamente pero con los estereotipos clásicos de este tipo de biopics. Lo interesante en cuanto a la densitud dramática del relato es la relación  que entre la moto Indian y Burt Munro establecen, el hombre que la prepara y conduce hasta transformarla en la moto más rápida del mundo, es el factor humano por sobre la perfección técnica. Roger Donaldson, un versátil director que sabe moverse tanto en el thriller de espionaje (“Sin Salida”) como en la ficción de terror (“Especies”) o la aventura catástrofe (“Furia en la Montaña”) se muestra convincente en su primera labor como guionista al plasmar este drama de vida con simpleza.

En esta travesía que persigue un objeto personal se establecerán vínculos humanos con el mundo exterior, ya sea a trabes de una carretera desértica, en el océano durante su viaje o en su Nueva Zelanda natal, sin mensajes ni simbolismos mas que una cámara libre que remite al cine clásico, donde la economía de recursos consta en una austeridad emotiva, alejada de las convenciones visuales contemporáneas y de los caminos estéticos que podrían haberla llevado a la mediocridad.

Munro es un personaje que no se destaca por la moral pequeño burguesa que parece caracterizar a su entorno, sin vivir esto como una provocación, incluso cuando un clima hostil se le presenta una vez que llega a Estados Unidos y donde se le hace notar (quizás un poco mas de la cuenta de lo verosímil) la intolerancia extranjera, que luego se convertirá en camaradería y simpatía ganada a fuerza del carisma de este personaje quien finalmente lograra convertir su sueño en realidad. Anthony Hopkins refleja el mundo de Munro como un lugar autosuficiente, apasionado, tolerante y solidario y una personalidad transparente e incansable se dejan ver la franqueza, el respeto, el humor, el afecto y la emoción que despierta el gran Anthony Hopkins en cada gesto, con cada mirada, con cada palabra justa puesta a tiempo.

El film a lo largo de todo el relato establece un paralelo interesante, que es oportuno analizar: ese factor desconocido que siempre resulta la muerte, en el film es parte de la vida. Así como el tiempo pasa mientras el estado de los cuerpos envejecen y las personas se pierden, el sentido de las cosas se modifica, existe una relación entre la muerte y el personaje, quien desafía sus propios limites constantemente, inclusive poniendo en riesgo su vida. Lejos de la inercia que podría caracterizar a un septuagenario, este gran hombre no carece de deseo y le debe su existencia al sueño que prolongo por los últimos 25 años y que se materializa en su preciada moto de competencia, a quien esta dispuesto a sacrificar su existencia. Desafiando los límites físicos -para vivir y morir mejor- probándose a si mismo y a su criatura Indian en pos de alcanzar un record que va mas allá de romper relojes o desafiar a los reyes de la velocidad. Más aún, es una historia de vida  y de superación personal.


Clip - trailer:




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