lunes, 2 de diciembre de 2013

CINE INDEPENDIENTE - HISTORIAS DE FAMILIA (The Savages, 2007) de Tamara Jenkins






LOS HERMANOS SEAN UNIDOS...

     

* * * 
BUENA


  
Lo último que hubieran deseado hacer los hermanos Savage es volver atrás, a su difícil historia familiar. Después de haberse liberado del dominio de su padre, ahora se encuentran firmemente anclados a unas vidas propias bastante complicadas. Wendy es una autora de teatro que se esfuerza por salir adelante, una desocupada que pasa sus días solicitando becas, robando suministros de oficina y quedando con su vecino casado. Jon es un neurótico profesor de facultad que escribe libros sobre oscuros temas. Pero entonces llega la llamada que le informa de que el padre al que siempre ha temido y evitado, Lenny Savage, se consume lentamente. 

Ahora, mientras dejan de lado sus ajetreadas vidas, Wendy y Jon se ven obligados a vivir juntos bajo el mismo techo por primera vez desde su infancia, redescubriendo las excentricidades que les sacaban de quicio. Enfrentados con una agitación total y luchando por la manera en que deben hacerse cargo de los últimos días de su padre, se encuentran confrontados con el significado de la vida adulta, la familia y, lo más sorprendente, lo que significan el uno para el otro.
  
“La Familia Savage” es una historia bien catalogada como comedia dramática. En su núcleo es un drama corriente, crudo y posible; permitièndose ciertos momentos de breve alegría, distensión y nostalgia. Miradas ácidas sobre el sexo y las relaciones de pareja, pero por sobre todo un certero (aunque modesto) estudio sobre las disfunciones familiares, las relaciones de padres e hijos y el inevitable enfrentamiento con la muerte. Mas allá de que la historia no sea en si agradable, estamos hablando de falta de comunicación entre dos hermanos con su padre y de la degradación humana, física y mental, de este. Lo valorable reside en lo autentico de un  retrato real y austero. 

La historia, como ya dicho, tiene sus puntos sensibles y sus otros mas light pero su punto mas fuerte es la construcción de personajes que como buen cine independiente no abundará en diálogos, pero si en gestos y miradas que lo dicen todo. Y son dos de ellos quienes de por si valen la vista de este film: Laura Linney y Philip Seymour Hoffman son las dos caras opuestas de una misma moneda. Dos hermanos enfrentados y ahora reunidos en la tragedia y el dolor, cara a cara reencontrándose. Linney es una gran actriz de rol, responsable de brillantes papeles desde su consagratorio rol en “Cuenta Conmigo”. Hoffman, por su parte, se cansò de recibir roles de reparto sin demasiada trascendencia hasta que con su protagónico de “Capote” le demostró al mundo cinematográfico que es un excelente actor. 

Pese a tal gris panorama donde el deterioro irremediable de la vejez se muestra visible, el cine independiente norteamericano siempre encuentra una veta de esperanza para insertar su cuota de lucidez y desparpajo en este tipo de producciones. Triste, reflexiva y sin tapujos la hora de mostrar la agonía de un ser humano en el final de sus días, sufriendo por la confrontación y las deudas pendientes de ambos hijos para con el y entre ellos. 

El final dejarà mas de una enseñanza y su mensaje es esperanzador. Tamara Jenkins, su directora, no concibe una joya del cine independiente, pero si un film valido para recordar. De esas pequeñas grandes historias que se nutre el cine indie y que refresca el anquilosado melodrama del cine mas comercial.


Clip - trailer:



No hay comentarios:

Publicar un comentario