viernes, 26 de abril de 2013

HOLLYWOOD - ALEJANDRO MAGNO (Alexander, 2005) de Oliver Stone




LA HISTORIA DISTORSIONADA


* * 
REGULAR


Oliver Stone es un obsesionado de la historia: de retratar sus acontecimientos más resonantes ("Peloton", "JFK"),  o sus personajes mas determinantes ("The Doors", "Nixon"). Esta vez toma el rumbo de las producciones épicas, tan de moda últimamente por su repercusión publicitaria, más que por su valor fílmico. La historia que se elige contar es la de Alejandro Magno, uno de los personajes más imponentes de toda la historia de la humanidad, un hombre que con la edad de solo 25 años ya había conquistado todo el mundo hasta entonces conocido.

Alexander, de Oliver Stone, se basa en la vida de uno de los líderes más brillantes e influyentes de la historia: fue un apuesto rey guerrero lleno de la ambición, el coraje y la arrogancia de la juventud. Un hijo que buscaba desesperadamente la aprobación de su severo padre, endurecido por las batallas, y que se debatía entre su lealtad a éste y su amor por su madre. Alejandro era un conquistador despiadado que nunca perdió una batalla y empujó a sus soldados a los confines del mundo conocido.

El guión de la película de la mano de Stone recorre la historia de Alejandro Magno desde su nacimiento hasta incluso cuarenta años después de su muerte de la mano de un narrador (Anthony Hopkins) quien a manera de redactar en escrito las bibliotecas de Alejandro, es el encargado de contar los hechos históricos que no fueron incluidos en imágenes. Hasta el momento todo realizado con corrección y apego histórico a fin de de dar introducción a los acontecimientos más importantes y a los "flashbacks" de la historia, por ùltimo el film se encarga de dejar en claro la imagen que la historia tomarà de Alejandro. 

El resultado arroja una imagen poco convincente vertida de los labios de su narrador quien no se decide si alabarlo, producto de su admiración, o engrandecerlo a fin de convertirlo en un mito. Los personajes centrales están pobremente delineados: Filipo como el rey, luce intermitente y caricaturizado, Olimpia como la madre de Alexander pareciera más digna de un personaje de telenovela y Aristóteles en su rol de narrador se vislumbra desdibujado. El personaje central de la historia, Alejandro Magno, se presume totalmente desalineado, sin una profundidad dramática que nos permita conocer los motivos por los cuales se convirtió en un líder indiscutido de su pueblo. Virtud que resulta difícil creer, si su carisma empalidece al vérsele tan dependiente de su madre a la que no sabe si ama y tan orgulloso de su padre al que no sabe si odia. 

Lo único rescatable al delinear su conducta resulta rescatar su acertada visión de estratega, aunque parte de esto se pierde por culpa de querer exacerbar su tendencia bisexual como si esto fuera mas importante que sus conquistas épicas y su influencia cultural en el desarrollo socio-histórico del occidente antes de Cristo.

La dirección de la película encuentra la marca registrada inconfundible de Oliver Stone: las escenas de batalla están registradas con crudeza y violencia. Osadas y espectaculares, apelan a un despliegue notorio de fotografía, montaje, ambientación y vestuario, logrando crear efímeros climas de una verdadera producción épica combinando colores y elementos mitológicos como metáfora de la realidad de su personaje. Resulta este factor uno de los pocos aciertos de su dirección, que mantiene un vertiginoso e inclaudicable ritmo, a pesar de sus tres horas de duración. 
El elenco esta malamente seleccionado: lo encabeza Colin Farrell en la piel de Alejandro, un actor que demostró que no està a la altura de semejante personaje en ningún momento. Mas aùn fuera de lugar lucen Angelia Jolie como su madre -quien en la vida real le lleva tan solo un año a Farrell- y Val Kilmer como su padre, en una breve actuación presa de las limitaciones del guión. Completan el elenco multiestelas Jared Leto como su amigo-confidente-amante, Rosario Dawson como su poco determinante mujer y un irreconocible Anthony Hopkins en su desperdiciado rol de narrador.

La determinación que muestra Stone para mostrar a su héroe en su máximo esplendor al momento de la batalla, la pierde por completo al intentar mostrar su endeble personalidad fuera de èstas. Ni siquiera un juego de cámaras apropiado contribuye a captar cierta magnitud de un Alejandro que aparece en demasía lacrimógeno y más aun contradictorio.

Clip - trailer:



2 comentarios:

  1. Personalmente no me pareció una mala obra, un poco lenta quizá, muy sesgada, pero aceptable para ser un producto Made In Hollywood.

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    1. Gracias por tu comentario, por leer y participar en el blog. Saludos!

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