miércoles, 27 de marzo de 2013

HOLLYWOOD - EL LUCHADOR (Cinderella Man, 2005) de Ron Howard





HOMENAJE AL BOXEO Y SU MÌSTICA



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EXCELENTE 


El boxeo es el deporte cinematográfico por excelencia. El romance entre el cine y este deporte se remonta hasta los comienzos mismos del cine fuerte de Hollywood, allá por fines de los '30, principios de los '40. La explicación  mas certera de este fenómeno quizás sea esa simpatía única que despiertan esos boxeadores, unos pocos elegidos que tienen el don de superar una vida llena de dificultades y traumas, escalar a la gloria máxima ganando el titulo mundial y luego el dinero y el poder lo arrastraran al mas rotundo declive, una autentica obra de arte esta vida especie de montaña rusa que tanto identifica a muchos de los personajes objetos de biopics para los productores cinematográficos que vieron en James J. Braddock el modelo perfecto del "Hombre Cenicienta" que a manera de cuento de hadas se sobrepuso a la adversidad en una muestra de empeño y tesón como nunca antes vista en la historia del deporte.

La historia da comienzo cuando Braddock –antaño un hombre lleno de ilusiones– se ve obligado a abandonar el boxeo tras una mala racha, coincidiendo con la mayor crisis económica jamás vivida en los Estados Unidos. Jim quiere salir de la miseria que amenaza su vida por su mujer, Mae, que siempre le ha apoyado. Comienza a realizar todo tipo de trabajos en el muelle, trabajos que no consiguen sacarle de la pobreza. A pesar de sus esfuerzos, el matrimonio es incapaz de hacer frente a sus deudas. Hasta que de repente, y gracias a los esfuerzos del infatigable manager de Jim, Joe Gould, consigue la que probablemente será su última oportunidad, un combate en el Madison Square Garden. A pesar de ser demasiado mayor, de estar hambriento y de arrastrar numerosas lesiones para ser considerado un contrincante serio, Braddock no se echa atrás y decide subirse al ring sin ningún tipo de preparación.

El espíritu de superación, el no rendirse ante el fracaso y en definitiva, la fuerza del amor y el empuje de la pasión, son los valores que intenta imponer el film. En la cabeza del boxeador no existe otra cosa que el titulo mundial: es la meta primordial y el enorme camino de sacrificio y de sobreponerse a las dificultades supone que el triunfo sea muchas veces épico. Vaya ejemplo de esto es la consagración boxística de Braddock y lo que significo ello para el como esperanza de un pueblo entero por entonces sumido en la pobreza y en la miseria que azotaba los años de Depresión de la década del '30 en Estados Unidos. 

Norman Mailer, quizás el mas destacado escritor de boxeo contemporáneo dijo alguna vez que ser Campeón del Mundo de los Pesos Pesados es algo así como ser el dedo gordo del pie de Dios. Semejante metáfora nos ayuda a entender la relevancia de tal logro deportivo y para los amantes del boxeo Ron Howard sabe de que habla, interpreta esta máxima a la perfección y nos entrega un film impecable desde todo punto de vista, pero sobre todo, comprometido ciento por ciento en la fidelidad al mundo boxístico romántico de aquellos años de época a la que retrata con exactitud y sin maniqueísmos siempre teniendo como fondo un presente socio económico desolador y devastado.

Gran rol juega la impecable puesta en escena que elige el director, con una fotografía que resalta los colores clásicos y el ambiente de la Nueva York de esos días desde el irreconocible y abatido Central Park hasta el imponente y glamoroso Madison Square Garden, sede de los mas importantes eventos boxísticos de la época. Es interesante el estilo para manejar los tiempos y la selección de cámaras y el montaje que usa Howard para retratar con veracidad y realismo extremo las escenas de combate. Perfectamente coreografiadas, visten de tensión y emoción al film en manos de  un gran director que sabe utilizar a la perfección sus recursos para entregar uno de los mejores films boxísticos de todos los tiempos.

El sèptimo arte ya se encargò previamente de retratar a otras granes figuras como Jake LaMotta en "Toro Salvaje", Rocky Graziano en "Marcado por el Odio" y James Corbett en "Gentleman Jim", entre otras grandes realizaciones, que al igual que en "El Luchador" no solo se encargan de contar historias de redención de auténticos héroes cuyo hambre de gloria los llevo al éxito, sino también de revestir al film con la filosofía de disciplina, crudeza y valor que tiene este deporte como el boxeo que para los ignorantes será cuestión de dos salvajes pegándose en un ring y para los entendidos será lo que en realidad es: un autentico arte cuya ciencia solo puede entenderse y respetarse conociéndose en profundidad, y "El Luchador" se encarga de demostrarlo.

Russell Crowe se luce en la piel del sufrido y perseverante James J. Braddock quien crece a fuerza de golpes y aprovecha la segunda oportunidad para levantarse y mostrar que de perdedor no tiene nada. Renee Zellweger se luce en su papel secundario como esposa y principal motivación de Braddock para seguir adelante, mientras que Craig Bierko se muestra solvente e imponente en su brillante interpretación del Campeón Mundial reinante Max Baer, un personaje sumamente controvertido que se adjudicaba haber matado a dos adversarios en combate, un autentico excéntrico fuera del ring, de extravagancias casi payasescas, pero con un instinto asesino dentro del cuadrilátero, frió e implacable a la hora de atacar, Baer esta retratado a la perfección como el temido boxeador que fue y que lo convirtió en leyenda. 

El elenco de reparto esta muy bien solventado por Paul Giamatti, un reconocido actor de reparto quien retrata con convicción al manager de Braddock, que como otros tantos managers y promotores con su muy particular forma de ver el deporte como un espectáculo-negocio nutria tan bien la fauna boxística de la época. El hecho del ya apuntado realismo de las peleas y su gran valor dentro del contexto fílmico recae en que el resto de los contrincantes presentes en el film están representados por boxeadores profesionales, lo cual resalta aun mas el enorme reto personal en lo físico y mental de Russell Crowe para preparar y resultar tan convincente en la piel de su personaje: el sufrido,pero finalmente triunfante James Braddock. 

Clip - trailer:


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