sábado, 26 de enero de 2013

CLÁSICOS - DOCE DEL PATÍBULO (The Dirty Dozen, 1967) de Robert Aldrich



LA OSADÍA ES VIRTUD

   

* * * * * 
EXCELENTE






Cuando fue estrenada, "Doce del Patíbulo" se enfrentaba a una realidad complicada del cine bélico por esos días. En momentos sociales y políticos de conflicto, como la guerra de Vietnam en pleno estallido, Hollywood se enfrentaba a una disyuntiva con la cual luchaba día a día. Así y todo, y gracias a la maestría de Robert Aldrich, el film se convirtió en un éxito de crítica y de público, dándoles ambos el crédito por mostrar sin tapujos el lado oscuro de estos hombres, en un principio al servicio del bien para su patria, sin ningún tipo de moralinas ni partidarias políticas o exaltaciones patrióticas.



Aunque en la guerra y su análisis sociológico, el punto de vista desde donde uno se ubicare dispone a jugar un papel preponderante la ética y la moral de los pueblos en conflicto, tomar tal tema con humor puede a veces llegar a resultar chocante. Sin embargo, hay que reconocer que al momento de animar cierto espíritu lúdico con el humor negro, películas como "1941" o "M.A.S.H." han sabido controlar muy bien cualquier tipo de excesos sin perder el foco de la crueldad del hostil ámbito de combate. 

Con Doce del Patíbulo sucede algo más matizado, quizás a mitad de camino entre el drama más puro y el entretenimiento pasajero. Aldrich caracteriza de una manera muy ligera y sensata a sus personajes sin perder agudeza a la hora de retratar los horrores propios de la guerra. Allí para dar rodaje al relato, nos encontramos con el comandante Reisman, un oficial estadounidense que se ha distinguido en la campaña de Italia, durante la Segunda Guerra Mundial. Su mayor virtud, sin embargo, no es la disciplina. Este hecho le condiciona a no mantener buenas relaciones con los militares de algo rango, todos ellos demasiado conservadores.

Para desarrollar dicho relato, un factor de indudable atracción para el publico es el estelar elenco. Lee Marvin en uno de sus eternos papeles de duro, Charles Bronson en otro de sus grandes papeles de reparto, un muy joven Donald Sutherland, Ernest Brognine -por entonces exitoso en "Bonanza"-, Telly Savalas -que luego seria "Kojak"- y John Cassavetes en otra intervención donde el director despuntaba su talento actoral.

 

En una época cuando los géneros clásicos -llaméese el bélico o el western- corrían peligro de extinción en sus repeticiones, Robert Aldrich hizo con "Doce del Patíbulo" para el cine bélico lo que Sam Peckinpah con "The Wild Bunch" para el western: mantuvo el género vivo desacartonándolo. Otorgando un válido entretenimiento para la audiencia joven, acertó con un éxito de taquilla como pedían los productores y rompió con los tabúes circunspectos del bélico, abriendo al mismo a sectores de publico menos radicales en su conecpción del género. 


Clip - trailer:



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