lunes, 31 de diciembre de 2012

CINE ARGENTINO - NO MIRES PARA ABAJO (2008) de Eliseo Subiela



SUBIELA Y SU LABERINTO






MALA



Eliseo Subiela es uno de los realizadores más particulares y pintorescos del escenario nacional cinematográfico. Encasillado en su posición lírico mística con la que aborda a sus films desde “Hombre Mirando al Sudeste”, el realizador ha sido desde ese entonces a esta parte por igual condición tanto objeto de culto por parte de sus seguidores como de crítica por parte del periodismo entendido, léase, la crítica cinematográfica. 

Es sabido que el universo subielano arrastra un número considerable de espectadores, pero también debe reconocerse que no es un universo fácil de descifrar o comprender. No hay para esto ni términos medios, ni grises que se distingan. El autor no se maneja con medias tintas y su visión poética-religiosa del mundo está marcada inconfundiblemente a lo largo de sus films. 


Objeto de odio o admiración en igual medida, sus excesos cinematográficos a la hora de plasmar su inefable visión de mundo encuentran en “El Lado Oscuro del Corazón” la quintaesencia subeliana. Este combo social, político, humano y espiritual que aborda Subiela lo vimos plasmado en la reciente “El Resultado del Amor” y aquí una vez más presente. 

Eloy es un adolescente de 19 años que trabaja junto a sus padres. Su trabajo consiste en repartir ángeles, lápidas y figuras ornamentales en las sepulturas que atiende el negocio familiar en el cementerio de la ciudad. Al morir su padre, Eloy ve acelerar el tiempo que lo llevará a la adultez en un mundo hostil y ajeno. En el camino conoce a Elvira, que mediante el aprendizaje de ciertas prácticas sexuales le permitirá acceder a zonas desconocidas de su espíritu y de la realidad.


“No Mires Para Abajo” peca de didáctica, de poco sutil, de torpe. Sin demasiado sentido más que el didactismo mal entendido, acumula ideas sobre personajes a los que intenta hacer parecer pintorescos y resultan inclasificables, sobre situaciones desde las que pretenden observar un costado del sexo como estilo de vida (el tantra) y termina pareciendo un documental mal actuado de canal de cable, musicalizado por la banda sonora de Pedro Aznar, un habitual colaborador musical de los films de Subiela.


A lo largo de su trayectoria Subiela ha mostrado la tendencia y la virtud de ser (a pesar de sus tics) un buen narrador, y sobre todo de ser un gran descubridor de actrices como lo fue recientemente con Sofia Gala. Nadie va a descubrir a estas alturas a Antonela Costa, una de las intérpretes más destacas del escenario independiente. Pero cuesta entender como por el solo hecho de ponerse a las órdenes de un director “importante” se haya prestado a semejante despropósito.



Es sabido que, aun en tiempos de democracia, el ambiente cinematográfico tristemente conserva su lado pacato y censurador. De hecho, se valora el comportamiento estoico de Subiela y el no claudicar al exponer sin prejuicio alguno su mirada sobre el mundo. Sin embargo esta desinhibición de Subiela para abordar un tema sexual lejos esta de resultar atractiva. No es cine soft core ni siquiera, no es ese lado el que intenta explorar ni explotar, no resultara tampoco provocativo. 

Sus personajes pretenden hacer una exposición sobre las virtudes y disfrutes de esta técnica sexual. Lo que incomoda no son los desnudos ni los orgasmos contados, lo que molesta es querer generar un film mediante este compendio de técnicas orientales practicadas por la profe sex y su inesperado alumno y querer vendernos esta cultura subielana sin ningún sustento dramático, sin sostén narrativo alguno que genere el más mínimo interés. Habrá eros y tanatos, amor y muerte, muertos que caminan, una lección del kamasutra. Subiela es así, véalo o déjelo.


Clip - trailer película:


domingo, 30 de diciembre de 2012

CINE ARGENTINO - EL RESULTADO DEL AMOR (2007) de Eliseo Subiela



SUBIELA EN SU TINTA




* * 
REGULAR



El cine de Eliseo Subiela se caracteriza -y se agudiza a medida que pasan los años- por ese exceso de desborde y desenfado emocional, que no apunta a describir personajes contenidos y austeros, mas bien estos mismos ven escarbados sus facetas sentimentales. 

Mabel trabaja alternando la animación de fiestas infantiles con la prostitución. Martín se separó de su esposa, dejó el estudio donde hasta entonces trabajaba y compra una casa rodante en donde vivirá. En un lavadero de autos, conoce a Mabel. Se atraen mutuamente y se enamoran. Al poco tiempo ella descubre que es portadora del virus HIV.

"El resultado del amor" prolonga en varios de sus momentos culminantes ese exceso tan mentado que por puro capricho funciona para colmar una trama de elementos por momentos absurdos (la venganza que el violador paga con su muerte, el plano idéntico dentro del hospital que remite a “Hombre Mirando al Sudeste") que saturan y conspiran contra una historia de amor pasional entre dos seres anónimos que luchan contra sus orígenes opuestos, su presente familiar tortuoso, el prejuicio de la sociedad y las limitaciones propias como marco de un entorno que no parece favorecer el porvenir de la joven pareja.


El autor nacional remite al lenguaje que caracteriza su filmografía a lo largo de los años: desde lo grotesco que dibuja a sus personajes hasta lo melodramático que tiñe las situaciones, existe una confluencia entre lo poético, lo romántico y una fuerte carga sexual abocada a las dudas existenciales de sus protagonistas. Este conjugar de elementos tan disímiles entre si influyen en una puesta en escena que estéticamente apunta a remarcar registros narrativos de varios géneros, que sumado a la mixtura musical (desde Rodrigo y Gilda hasta Billie Holliday) emerge un notable cambio de tono de la historia que desdibuja la profundidad dramática de los conflictos planteados. 

Cuando la narración mas se solidifica y encuentra su nivel, aparecen las líneas de dialogo que subrayan la tendencia de Subiela para el exceso, ese exceso que también hizo fallida su previa "Lifting de Corazón". El director (mediante la acertada voz en off de Jean Pierre Noher) pone su acento y enfoca la mirada hacia el lugar de la mujer en la sociedad, la marginación de los enfermos mentales y la miseria de la clase baja desembocando en la catarsis que hacen sus personajes para redimirse y salvarse a si mismos.


Dentro de los aciertos de Subiela puede mencionarse su aun continua capacidad para convertir a un personaje femenino (eje de sus historias desde “El Lado Oscuro del Corazón”) en el centro del film. Así, y con gran ojo cinéfilo, descubre a una deslumbrante Sofía Gala Castiglione, una actriz con mucho terreno y potencial para desarrollarse y que cuenta con dos características nada menores a la hora de valorar su actuación: gran sensibilidad teatral para transmitir estados de animo y una notable capacidad intuitiva para adueñarse de la pantalla en el momento justo. Un magnetismo por pulir que sin dudas necesitara de producciones de más peso en vistas a un futuro promisorio.


Trailer película:
 

sábado, 29 de diciembre de 2012

CINE ARGENTINO - LIFTING DE CORAZÓN (2006) de Eliseo Subiela






ENTRE LA DUDA Y LA REITERACIÓN 


* * 
REGULAR




Lejos esta Subiela de sus dos mejores obras de la década del '80. Porque en "Hombre Mirando al Sudeste" y en "Ultimas Imágenes del Naufragio" se vislumbraba tanto en la faceta de director como de guionista a un cineasta original, arriesgado, seguro de sus pasos, dotado de una técnica notable y de recursos muy propios para hacerse una identidad como el gran realizador que sin dudas es. Sucede que desde los '90 en adelante Subiela se ha repetido en sus consabidas formulas en sus continuas incursiones al drama romántico o a la comedia romántica y la concepción que Subiela tiene de estos géneros. 

Es por esto expuesto que "Lifting de Corazón" podría bien ser una continuación de la mirada del director a este tipo de temáticas que de manera reiterativa y con mejor o peor suerte viene reflejando a lo largo de sus ultimas películas. Y si Subiela hizo de sus recursos un tic constante, se repite en sus recetas conocidas y toma lo mas flojo de sus historias anteriores para abordar temas como la pasión de juventud, el paso de los años en las relaciones de pareja y demás temáticas existenciales del ser humano mismo


Antonio, un prestigioso cirujano plástico español, casado y con dos hijos, viaja a un congreso en Buenos Aires con una asistente personal mucho más joven. Allí, los dos se sienten atraídos mutuamente y, luego de perder el avión de vuelta, se entregan a la pasión. Una vez vuelto a su país, debe decidir entre su esposa y su amante. Bajo esta premisa, el film aborda cuestiones tan mentadas como las infidelidades y las segundas oportunidades en el amor. En el universo Subiela todo gira en torno de estas temáticas que proponen explorar los limites y las debilidades del sexo y del amor. 

Subiela, entonces, apela al humor ácido que proponía en “Despabílate Amor”, pasando por el lirismo de contínuas reminiscencias poéticas que exacerbó en su saga de "El Lado Oscuro del Corazón" para llegar al melodrama de amores a destiempo o no correspondidos como en "No te Mueras sin Decirme a Donde Vas", elementos narrativos o visuales que bien pudieron adaptarse a las estructuras de dichos films claves de su obra. Sin emabrgo, aquí no terminan de darle una identidad como película a este "Lifiting de Corazón" que transita por momentos sin rumbo en la indecisión, las mentiras y en la culpa que a sus personajes inquieta.


En el elenco y pese a los vaivenes de la trama logran lucirse un trío actoral de primera como los siempre efectivos Pep Munne y Maria Barranco, así como la joven y prometedora Moro Anghileri. Los personajes secundarios, un tanto corren la suerte del film, tomando lo peor de éste y caer en estereotipos burdos y en lugares comunes mas que evidentes como los personajes que interpretan Alfredo Casero, Jean Pierre Noher y Arturo Bonin que cuentan a pesar de dicho contratiempo, con el profesionalismo de sus interpretes. 

Lifting de Corazón es un film con más errores que aciertos, que no pasa de ser una promesa de drama romántico con toques de comedia, representando una nueva reiteración en la filmografía de un cineasta que todavía vive de sus mejores y añejos tiempos.



Banda de Sonido oficial - Gabriel Mores:


viernes, 28 de diciembre de 2012

CLÁSICOS - EL CARTERO LLAMA DOS VECES (The Postman Always Rings Twice, 1981) de Bob Rafelson




DESCARRILADOS


* * * * *
EXCELENTE



Basada en la exitosa novela de James Cain y con el peso de una brillante versión original fílmica (Tay Garnett, 1946)en sus espaldas protagonizada por Lana Turner y John Garfield, Bob Rafelson se propuso la remake de este relato noir con el objetivo de mejorar la versión anterior y de serle fiel al espíritu del libro contando con la ayuda inestimable de David Mamet para las labores de guión. 

La acción se sitúa en Estados Unidos, durante la gran depresión económica, una época de conflictos, problemas y miseria. A un restaurante de una carretera secundaria llega un auto-estopista. El dueño le atiende y le ofrece un trabajo, pero él lo rechaza. Sin embargo, cuando aparece la mujer del propietario del local, el hombre se ve atraído por ella y decide quedarse.
 
El autor enlentece la historia y sin salirse de los ritmos y estéticas del policial noir, le inserta una cuota cargada de melodrama, lo cual otorga al film ambigüedad narrativa. Una fotografía brillante, el acertado uso de todas las técnicas expresivas del género para retratar la psicología de los personajes y las angustiantes alternativas que planeta conforman un explosivo y exitoso mix de género.

Mediante una puesta en escena que logra crear atmósferas atrapantes, la historia funciona a la perfección para que Rafelson se despache con una historia de crimen moderna. Esta nueva versión entrega escenas de indudable categoría referentes de dicha temática y la clásica escena de sexo salvaje y violento, casi animal y apasionado entre sus dos protagonistas eleva la temperatura del film a niveles inesperados. 

Luego de su esplendor en los '40 y '50 y su posterior transformación, para estos años el policial negro había evolucionado y ciertas piezas del cine de crimen moderno realmente habían hecho su espacio en los '80 reviviendo de cierta manera la mística pasada: "Cuerpos Ardientes" de Lawrence Kasdan era un buen ejemplo y esta película de Rafelson, otro exponente más que valido. 


Jack Nicholson, en otro de sus conocidos estremecedores retratos se luce en la piel de un obstinado y duro personaje, aunque luce un poco fuera de edad para su papel, su actuación es verdaderamente convincente, patentando su clásico y atribulado hombre perdido en su propio laberinto de pasión, corrupción y codicia irrefrenables. 

Jessica Lange logras quizás su primer gran papel y el rol que definitivamente fuera su gran salto a la fama. Aquí por fin consigue impactar en toda su dimensión y revelarse como una de las próximas grandes actrices de su generación. A su personaje le inserta toda la sensualidad y el desborde sexual que la novela sugería y que la versión fílmica anterior apenas sugirió.

Melancólica y a la vez sugerente, erótica pero también opresiva, el film se reparte en crímenes de pasión, mujeres fatales y atracciones que matan, en un micro mundo donde la lujuria, las conspiraciones, las traiciones sentimentales, el jugar al limite de la ley esta a la orden del día, elementos que hacen reconocible este tipo de temáticas policiales a la que no le faltara ribetes trágicos en su resolución.

La antológica escena de la cocina quedará en la memoria de todos, pero El Cartero Llama dos Veces es, a pesar la explosividad sexual latente y tensa de su pareja protagónica, un brillante exponente noir. Un descenso a los infiernos que parece no tener final a medida que compromete moralmente a sus personajes y los arrastra hacia las ruinas de un final nefasto.  


Movie Trailer:


jueves, 27 de diciembre de 2012

CINE EUROPEO - EL GRAN GOLPE (The Bank Job, 2008) de Roger Donaldson




UN PLAN PERFECTO


* * *
BUENA




El Gran Golpe” recrea una historia que fue muy famosa en la década del ´70 en Europa, mas precisamente transcurrida en Londres en 1971. El film relata como se produjo el histórico robo en Londres al banco Baker Street, que durante 30 años se mantuvo en secreto resguardado en archivos clasificados del gobierno, algunos de los cuales aun no fueron abiertos al público. 

Un grupo de ex-delincuentes acepta dar un golpe maestro, el más grande robo a un banco jamás emprendido. Pero detrás de eso se escondía un inmenso escándalo de corrupción que involucraba no sólo a altos funcionarios del gobierno británico, sino a un integrante de la familia real.

Del hecho en si es mas lo que se supone, que lo que se sabe en certezas. Al estar involucradas altas esferas del poder, mucho de lo ocurrido ha permanecido oculto, lo que ha creado una especie de mito o leyenda urbana que han convertido a este gran golpe ha sido uno de los mas resonantes del siglo XX.


Roger Donaldson es la cabeza del proyecto. Artesano narrador, siempre satisfactorio en lo comercial, es un director tan versátil que se diera a conocer en los ’80 con “Motín del Bounty” y “Cocktail”, pero que cimentara su carrera en el terreno del suspenso: mostrándonos la C.I.A. por dentro en “Sin Salida” y en “El Discípulo”, tan efectivo en el policial como “La Fuga” y “Arenas Blancas” como en el drama político “Trece Días”. Este director australiano logró resonancia en su carrera en base a éxitos y cuenta con los pergaminos necesarios como para recrear en la pantalla grande esa intriga de estilo tan british.

Esta claro, las películas de robo a un banco son todo un subgénero dentro del cine y poseen un lenguaje y un estilo muy particulares. Dentro de su fluidez el film se permite describir estos micromundos tan particulares de realeza y delincuencia, con sobriedad y detallismo. Lejos del espíritu cool de una “Gran Estafa” y sin la brillantez de la clásica “Casta de Malditos”, “El Gran Golpe” se adentra en el núcleo del crimen londinense. El film saca a la luz una misteriosa trama que combina intriga política, corrupción y escándalos sexuales. Sin la liviandad que puede llegar a estereotipar a este tipo de films, Donaldson se apoya en una inteligente serie de subtramas que hacen al film desenvuelto e impredecible.

Si bien sin contar con un gran elenco, su figura preponderante es Jason Statham. Sin dudas, el joven intérprete se ha ganado un lugar en el cine de acción comercial de hoy y gracias a sus intervenciones en la saga “El Transportador” es un referente hoy en día ineludible del cine de acción. El conflicto planteado se lleva adelante mediante un gran poder de relato y resolución, sumado a excelentes rubros técnicos que ambientan un escenario turbio y frenético. Así, con buenas dosis de suspenso y acción pero sin la explosividad de un Guy Ritchie (en las antípodas de “Juegos, Trampas y dos Armas Humeantes”) en manos de este proyecto, el film resulta una opción atrapante y recomendable para el genero.
 

Movie Trailer:


miércoles, 26 de diciembre de 2012

CINE INDEPENDIENTE - NO ESTOY AHÌ (I'm Not There, 2007) de Todd Haynes





PEQUEÑO DYLAN ILUSTRADO

* * * 

BUENA

  

I'm Not There - No Estoy Ahí" es un viaje poco convencional a la vida de Bob Dylan. Seis actores retratan a Dylan como una serie de personas cambiantes, de lo público a lo privado, a lo fantástico, tejiendo un rico y colorido retrato de este icono americano. El nuevo trabajo del director Todd Haynes es un film de tinte bizarro que rompe los esquemas de la biografía tradicional, ese subgénero conocido como biopic que tanto ha funcionado en los últimos tiempos a la hora de retratar a figuras celebres ya sea del espectáculo, de la política O del deporte. 

Bob Dylan es un icono del siglo XX. Estrella, autor y cantante ha patentado una época, ha marcado a fuego un amplio espectro de géneros y generaciones musicales. Poeta contemporáneo, un trovador posmoderno Dylan se ha visto reflejado en el mundo del cine en el ámbito del documental en dos joyas bien disímiles: Don’t Look Back” de los míticos hermanos Pennbaker en 1967 y No Direction Home una poca difundida recreación de Martin Scorsese hace un par de años.

Haynes, un director surgido en el terreno independiente que ganara fama con una extrañeza fílmica como Velvet Goldmine y que se solidificara como autor gracias a la menos excéntrica e impecable Lejos del Paraíso, se apoya en su singular marca de autor freak para retratar pinceladas de los momentos más importantes en la vida de Bob Dylan, con la particularidad que nunca se menciona su nombre y la narración no respeta la cronología de los hechos. 

Son referenciados innumerables guiños y referencias que el director despliega en su obra sobre el propio Dylan, aspecto que solo los más fanáticos podrán disfrutar a pleno. También podremos disfrutar una estética pastiche que contiene desde registros en 16 mm documentales, pasando por escenas en blanco y negro hasta testimonios relatados de ficción sin un claro orden referencial.

Como dicho anteriormente, el punto de partida es una estructura no lineal de relato. Para esto, cada período en la vida de Bob Dylan, el director escogió un actor diferente. Entonces nos encontramos con el siguiente marco: la etapa de la adolescencia y la temprana obsesión del artista con la leyenda del folk Woody Guthrie es interpretada un chico negro antagónico a Dylan desde lo estético, pero cercano a los intereses del artista por la raza de color y su condenable discriminación dentro de la sociedad. 

En total son una media docena de figuras reconocidas de Hollywood que interpretan al personaje: Christian Bale por su parte, interpreta al músico en los comienzos de su carrera profesional en el ámbito del folk cuando el cantautor dio sus primeros pasos en “The Freewheeling Bob Dylan” y “Times there are Changing” sellando su prosa y marcando un camino con canciones de protestas que hacían referencia a hechos sociales y políticos claves de los ´60 y a los que Dylan dejar ver su costado intelectual y pensante. Esta etapa también refleja metafóricamente la conversión de Dylan al cristianismo a finales de los años ´70.

El trabajo del desaparecido Heath Ledger, en una escala menor, se enfoca en la tumultuosa vida personal del músico y su conflictivo matrimonio. Cate Blanchett se roba aplausos con una interpretación tan bizarra como fabulosa, un Dylan andrógino que capta la psicodelia que rodeo al músico y su vinculación con el mundo de la fama. Un tanto desentonando con el nivel que ofrecieron los artistas mencionados, un par de escenas interpretadas por Ben Wishaw forman una recopilación de frases de Dylan mientras que el segmento que acertadamente compone Richard Gere es el surrealista de todos y representa los años de ostracismo y aislamiento mediático de Dylan.

Dylan, vale destacar, trabajó en el film de Sam Peckinpah Pat Garret y Billy The Kid (1973), donde compuso el clásico tema “Knocking on Heaven’s Door” e interpretó un personaje secundario. Un par de clàsicos fundamentales del artista como “I Want You”, “Going to Acapulco” y Ballad of the Thin Man” son de gran apoyo cuando el film narrativamente se desborda. Sin dudas el trabajo de archivo de Haynes ha sido fenomenal y el film posee un nivel de detallismo para destacar. 

Más allá de que a lo largo de sus más de dos horas de duración el film intenta abarcar un espectro bastante mayor al que finalmente consigue, la dificultad principal que presenta es que, al no seguir una cronología y una narración lineal, para el publico común el desentrañar la vida de Dylan puede resultar un desafìo más que complejo, aun si tenemos en cuenta los métodos poco convencionales de Haynes para plasmar sus ideas en pantalla.


Movie Trailer:


martes, 25 de diciembre de 2012

CINE EUROPEO - MUERTE EN UN FUNERAL (Death at a Funeral, 2007) de Frank Oz


LO ELEMENTAL ES VIRTUD

    


* * * * 

MUY BUENA

 

Sin grandes presupuestos, sin un sistema de estudio fuerte que respalde al film en efectos de marketing, Muerte en un Funeral entusiasma por ser una pequeña gran película. Sin ostentaciones, sin una producción costosa, sin caras demasiado familiares en el elenco. Así Frank Oz encara su más reciente proyecto, luego de la fallida e insatisfactoria remake de Las Mujeres Perfectas”. Como todo film ingles de humor (de allí proviene el autor), será participe de una comedia negra británica, un humor en las antípodas del yanqui. 

Una disfuncional familia inglesa prepara el funeral del patriarca. La tensión crece a medida que las antiguas rencillas entre los hijos surgen de nuevo. La aparición de un extraño que afirma que el difunto ocultaba un oscuro secreto sólo empeora las cosas, lo que obliga a la familia a tomar medidas drásticas para evitar que el funeral se convierta en un desmadre total.


El marco del film es un funeral, que con todas las pretensiones y la corrección verticalista de la cultura británica será este evento social el eje de la solemnidad, del recato religioso y de lo políticamente correcto. Así, en medio de este clima de desgracia familiar, la tristeza y la melancolía se ven puestas en el sentido del ridículo. Lo rígido se torna absurdo, lo conservador se convierte en cínico libertinaje y las apariencias se ríen del que dirán, dando así por tierra con todo los esquematismos culturales de un sector social tradicionalista.

Frank Oz, es un reconocido artesano inglés que tiene para si el lujo de haber dirigido a Marlon Brando en su ultima aparición en pantalla en “La Cuenta Final”. La vida cinematográfica de Oz aparece desde un comienzo ligada a la comedia de absurdos en un amplio espectro desde "La Tiendita del Horror", una perlita de los ‘80 , o mas acá en el tempo gracias al desenfreno de “¿Qué tal, Bob?”, “¿Es o no es?” y ”Bowfinger – El Director Chiflado”. 

Ácida y despojada de complejos para tocar temas delicados, el film también se gana la simpatía con su extraña fauna de personajes, cuyas peculiaridades enriquecen aun más al film. Este film de tipo coral, donde los enredos se suceden unos a otros encuentra un humor irreverente, que esta palpable en cada línea de dialogo y mas que evidente en el recurrente gag físico, casi rescatado del túnel del tiempo, parece salido de una producción muda de Buster Keaton. La burla lejos esta de querer humillar a sus personajes. 

El film, en medio de costumbrismos familiares deja traslucir sin filtro ni tapujos las envidias, las neuras y las fobias de sus protagonistas, una familia bastante particular. No es una comedia clásica, tampoco será innovadora en su rubro, pero lejos esta de encontrarse pasada de moda o descolocada en el tiempo. Por el contrario, vale el reconocimiento para su director, brillante construyendo climas. Paradójicamente uno de los menos ambiciosos de su carrera, resulta uno de los mas dignos de disfrutar.

 Movie Trailer:



 

 

 

lunes, 24 de diciembre de 2012

CINE ARGENTINO - LAS MANOS (2006) de Alejandro Doria

 

 


SANAR CON LA FÉ


 

* * * 
BUENA

 


"Las Manos" representa la vuelta a la dirección cinematográfica de Alejandro Doria después de 16 años de ausencia detrás de las cámaras. El creador de "Esperando a la Carroza" y "Darse Cuenta" supo cimentar su consolidada trayectoria como director en base a películas que marcaron una época, allá por los '80 cuando el cine argentino se recomponía de la censura de la dictadura. 

Desde "100 Veces no Debo" hasta esta semblanza sobre la vida y obra del padre Mario Pantaleo nacido en Italia pero con una gran obra desarrollada en Argentina, Doria solo ejercicio su labor en ciclos televisivos y el producto que concibe en esta ocasión bien podría haberse convertido en una miniserie, de esas de corte biográfico que en clave de película y con formato televisivo tanta repercusión ganaron últimamente en Hollywood. 

La historia de este cura sanador esta llevada a la pantalla no como un documental biográfico, sino como narración de determinados episodios de la vida del sacerdote para hablar del inmenso poder de la fe y del amor a través de Dios. El Padre Mario Pantaleo es un sacerdote italiano que vive en Argentina. Todo parece indicar que tiene un don muy especial: diagnosticar y sanar enfermedades. El Padre Mario, deberá luchar contra las autoridades de la iglesia católica, el gobierno y por si fuera poco, la policía para poder continuar con su obra.


Este estilo episódico en la narración se mantiene a lo largo del film, el cual no necesita caer en moralinas religiosas para mostrarse tal y su discurso pasa por otro lado y no precisamente por la propaganda religiosa, lo cual indudablemente hubiera limitado al film, por lo cual esta ausencia de mensaje religioso le permite al espectador encontrar las motivaciones del personaje del Padre Mario en los sucesos que se relatan y a partir de allí sacar sus propias conclusiones en cuanto a como el director confronta religión versus ciencia. 

Aspectos como la fe versus la razón y la persecución que recibe por parte de los medios, la justicia y la propia Iglesia que lo convierten casi en un proscrito y prófugo de la creencia que profesa, enfoca el relato del sacerdote al emprender un camino que le deparará mas de un traspié, pero que tendrá en el epilogo de su vida, su compensada redención. 


Habrá emoción por la historia contada cuyo final resume la sensibilidad latente en todo momento y habrá nostalgia por el regreso de Doria cuya mano para capturar climas se nota en mas de un pasaje. El cine argentino suma un nombre de peso como el de Doria a su foja del 2006 (si bien lejos esta de sus obras máximas mencionadas), aunque sigue siendo aun un año exiguo e irregular en cuanto a calidad de títulos, sumándose a los pocos exponentes nacionales de buena concepción. 

El elenco lo encabezan Jorge Marrale en una brillante composición del Padre Mario y Graciela Borges (en su regreso a la pantalla después de cinco años desde "La Cienaga") como Perla, la fiel creyente a quien el sacerdote curo y que se convirtió en su colaboradora incondicional. Ambas interpretaciones desbordan calidad actoral, compromiso y emoción en un film concebido en la fe, la esperanza y la bondad. Sinceros valores que trascienden las barreras de cualquier religión y que no abundan en el convulsionado mundo de estos días.


Como en todo artista la falta de actividad seguramente influye en el producto. Los tiempos cambian, los ritmos evolucionan, casi a pasos agigantados, pero Doria mantiene el pulso firme para llevar adelante la historia, apoyado en una sólida puesta en escena y un clima de emoción en donde el sentimiento puesto en el producto es evidente. Un film que en definitiva cuenta con los elementos básicos y elementales para recrear vida y obra de un personaje popular que tendrá una recepción emotiva en el espectador de fe.

Movie Trailer:


 

 

 

domingo, 23 de diciembre de 2012

DIRECTORES - M. NIGHT SHYAMALAN (1970-)



 


EL MIEDO ESCONDIDO



Semejante debut en las grandes ligas de Hollywood con Sexto Sentido (1999) fue, paradjicamente, lo mejor y lo peor que pudiera pasarle al joven realizador hindú. Preso de las contínuas comparaciones respecto a su opera prima maestra, el fantasma de aquel film merodeando sobre el resto de su obra convierte a una joya del género del suspenso psicológico en un estigma que su autor carga sobre sus espaldas, como un injusto paramétro en permanente comparación.


Otorgarle a M. Night Shyamalan el beneficio de la duda, resultaría una grata oportunidad para mirar con otros ojos su filmografía ‘menor’ y reivindicarlo. Volver a ver "Señales" (2002) y "La Aldea" (2004) y encontrar puntos interesantes, que más allá de sus excesos, los convierten en buenas obras, con un background temático de alto vuelo creativo. 



"Sexto Sentido" (1999) y "El Protegido" (2000) son hasta ahora sus puntos autorales más altos y grandes films inalcanzables a la óptica de la perfección del género. Pero estas películas posteriores lo formaron mas como cineasta, con sus altibajos e irregularidades, pero con su profunda concepción y convincente creencia de los mundos que aborda tan lejanos a la mundana chatura habitual de estos tiempos. Quizás este matiz lo convierta en un incomprendido, convirtiéndose en el precio que tiene que pagar para ser finalmente aceptado como el gran cerebro que es, aún victima de las contingencias creativas que maneja la industria. 



Este jóven cineasta es de ellos que a lo largo de su obra expresa una visión coherente y profunda de su mundo, reiterada en sus inquietudes y temáticas a las que aborda con un estilo y un lenguaje propios.  Respecto a sus historias y el modo de contarlas, parte de experiencias y obsesiones personales que el autor cultiva desde Sexto Sentido hasta El Fin de los Tiempos (2008). Desde sus primeras películas hasta sus obras más recientes, el director indio se moldeó como cineasta, logrando explorar su veta más punzante y las vertientes que realmente lo movilizan, encontrado siempre algo interesante por decir al respecto.



 Es por eso que desde "Señales", pasando por "La Aldea" y llegando a "La Dama en el Agua" (2006) encontraremos puntos en común, para la reflexión, para la polémica y para la discusión. Como punto en común entre su filmografía es el hombre y sus circunstancias enfrentado a sus miedos más recónditos. Los temores que lo aquietan y las dudas existenciales frente las fuerzas superiores que amenazan a los humanos e intentan lograr su comprensión, son parte del imaginario shyamaliano. Esa búsqueda permanente sobre criaturas del más allá que buscan comprender el mundo tan convulsionado de los seres de carne y hueso. 

M. Night Shyamalan se consolida con el paso de cada film,  como un cineasta fuera de lo común, adoptando la trillada etiqueta de “autor de culto”. Desde su forma de filmar, desde las aristas que aborda, desde el periplo que resulta recorrer su joven pero nutrida filmografía, se percibe frescura y audacia en su obra. Es un autor contemporáneo, estandarte de una camada -la del cine de autor- cada vez más exigua en Hollywood. 



Este consagrado explorador de historias sobrenaturales que fue desde el mundo de los muertos, pasando por las micro sectas suburbanas aisladas de las sociedad hasta el misterio de los extraterrestres, dotado de un talento y una técnica única ha sabido recrear climas de suspenso y terror marca registrada. 



El director nos acostumbra a sus vueltas de tuerca patentadas, esas que aparecen cerca del final para inquietar y abrir el juego de la polémica post visionado del film, jugando al limite de la fina línea que divide el rigor dramático de lo trágico con lo payaesco e irrosorio de una especie humana decadente y contradictoria. Generando un planteo interior revelador y determinante para cada uno de los habitantes que pueblan sus mundos, decididos a romper las reglas de toda lógica y violar las normas de lo convencional y entendible al lógico pensamiento humano. 



No es “el gran mentiroso” que patentó para sí Fellini, ni una alucinación pasajera de un genio desperdiciado. Tampoco es un farsante ridículo que no tenga historias para contar. Shyamalan lejos está de agotarse y sus últimos films -incluso en una segunda visión aclaratoria de los mismos- demuestran pinceladas de su talento como síntomas inequívocos de una carrera de apenas una década de recorrido y con un futuro prometedor.


Filmografía:


  • 2010 - El Último Maestro del Aire (The Last Airbender)
  • 2008 - El Fin de los Tiempos (The Hapenning)
  • 2006 - La Dama del Agua (Lady in the Water)
  • 2004 - La Aldea (The Village)
  • 2002 - Señales (Signs)
  • 2000 - El protegido (Unbreakable)
  • 1999 - El Sexto Sentido (The Sixth Sense)
  • 1998 - Wide awake
  • 1992 - Praying with Anger



sábado, 22 de diciembre de 2012

CINE DE AUTOR - LA DAMA DEL AGUA (Lady in the Water, 2006) de M. Night Shyamalan





EL FACTOR SHYAMALAN



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BUENA









"La humanidad necesita sus animales extraños, sus mitos y leyendas y cuentos antiguos, a fin de que el hombre pueda exteriorizar sus temores para combatirlos con coraje y esperanza. Porque el hombre es el animal más extraño de todos - "The Cattywampus”, Borden Deal





Una vez más, como resulta recurrente en su obra, M. Night Shyamalan aborda temáticas que le son familiares, fóbicas y obsesivas. Sus inquietudes acerca del hombre y sus circunstancias, los miedos que lo aquietan, las dudas existenciales, las fuerzas superiores que amenazan a los humanos e intentan lograr su comprensión se materializan en la misteriosa dama acuática, esta inmaculada criatura del más allá que buscan comprender el mundo tan convulsionado de los seres de carne y hueso.  

Esta óptica pesimista y apocalíptica se ve plasmada a lo largo del relato de "La Dama en el Agua", con un comienzo que remite a "La Guerra de los Mundos" -al igual que un joven Spielberg tiene esa capacidad de introducirnos en los miedos humanos más intrínsecos- donde una voz en off de narrador nos introduce en la historia, casi de forma oscura, inquietante, amenazante, anunciando la tragedia y proveyendo el caos. Pero a no confundirse, La Dama del Agua es una fábula mágica, no un cuento de horror. 

Cleveland Heep ha estado intentando pasar desapercibido entre las lámparas fundidas y los electrodomésticos rotos de los apartamentos The Cove. Pero en la noche en la que su vida dará un giro, Cleveland descubre a otra persona escondiéndose dentro de la rutina cotidiana de su modesto edificio, una misteriosa joven llamada Story que vive en los pasajes debajo de la piscina. Cleveland averigua que Story es en realidad una “narf”, un personaje parecido a una ninfa salida de una historia épica para niños y que está siendo acosada por unos monstruos malintencionados que están empeñados en impedir que ella haga el peligroso viaje de vuelta desde nuestro mundo al suyo. Los poderes especiales de percepción que tiene Story revelan los destinos de los vecinos de Cleveland, cuya suerte está trágica e irremediablemente unida a la de ella. 
 
La Dama del Agua condensará varios géneros dentro de sí: habrá climas que remitan a la tensión hitchcockiana -el pasaje de la fiesta es un claro ejemplo-, asímismo habrá una rara, bizarra, casi desbordante y hasta exhasperante tonalidad de comedia de tipo absurda que despierta una risa incómoda. Este extraño humor se combina con una particular concepción por parte de Shyamalan de lo que es el rigor dramático a fines de no parodiar su propio suspenso.  

El relato se adentra en personajes conflictuados interiormente y el fino suspenso de lo desconocido que está por venir y como maneja los hilos para impactarnos en nuestros nervios, juega con nuestra sorpresa para dejarnos con las ganas de ver más. Con una puesta en escena depurada, una cámara en constante indagación que busca en los rostros de sus personajes, en el agua de lluvia como elemento omnipresente y en los planos de la sugerente piscina los misterios que son el motor de la historia, el autor desarrolla una historia cuya narrativa es despareja aunque arriesgada.  

La dupla protagónica es una para nada habitual: Bryce Dallas Howard -intrigante y convincente- y Paul Giamatti -en las antipodas de los personajes introspectivos que compone- encabezan un reparto que cuenta con el propio director formando parte de él, aun para brindarse mas de una aparición en un capricho más egocéntrico que con fines al film. Preso de sus excesos el autor se permite retratar personajes secundarios con displicencia -los de Bob Balaban o Jeffrey Wright- o convertir criaturas inverosímiles en bestias intimidantes que no llegan a espantar.

 Shyamalan abunda en elementos propios sabiendo que corre sus riesgos, pero cuyo talentoso estilo y concepción fílmica es convocante y digno de extremos partidarios y detractores. Es tiempo de reconocerle su talento y el momento de encontrarnos frente a este cineasta y ver que tiene para ofrecernos, sin pretender un nuevo Sexto Sentido por venir. 

El realizador hindú, artífice por excelencia de sus mundos sobrenaturales, consolida su lenguaje con el paso de cada film para decirnos "esto es todo lo que tengo, estas son mis historias y mi forma de contarlas". Partiendo de la idea que su cine se despoja todo tipo de parámetros convencionalistas, quizás sea hora de reivindicarlo de una vez por todas y dejarnos atrapar en su dimensión desconocida.

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