sábado, 22 de diciembre de 2012

CINE DE AUTOR - LA DAMA DEL AGUA (Lady in the Water, 2006) de M. Night Shyamalan





EL FACTOR SHYAMALAN



* * *
BUENA









"La humanidad necesita sus animales extraños, sus mitos y leyendas y cuentos antiguos, a fin de que el hombre pueda exteriorizar sus temores para combatirlos con coraje y esperanza. Porque el hombre es el animal más extraño de todos - "The Cattywampus”, Borden Deal





Una vez más, como resulta recurrente en su obra, M. Night Shyamalan aborda temáticas que le son familiares, fóbicas y obsesivas. Sus inquietudes acerca del hombre y sus circunstancias, los miedos que lo aquietan, las dudas existenciales, las fuerzas superiores que amenazan a los humanos e intentan lograr su comprensión se materializan en la misteriosa dama acuática, esta inmaculada criatura del más allá que buscan comprender el mundo tan convulsionado de los seres de carne y hueso.  

Esta óptica pesimista y apocalíptica se ve plasmada a lo largo del relato de "La Dama en el Agua", con un comienzo que remite a "La Guerra de los Mundos" -al igual que un joven Spielberg tiene esa capacidad de introducirnos en los miedos humanos más intrínsecos- donde una voz en off de narrador nos introduce en la historia, casi de forma oscura, inquietante, amenazante, anunciando la tragedia y proveyendo el caos. Pero a no confundirse, La Dama del Agua es una fábula mágica, no un cuento de horror. 

Cleveland Heep ha estado intentando pasar desapercibido entre las lámparas fundidas y los electrodomésticos rotos de los apartamentos The Cove. Pero en la noche en la que su vida dará un giro, Cleveland descubre a otra persona escondiéndose dentro de la rutina cotidiana de su modesto edificio, una misteriosa joven llamada Story que vive en los pasajes debajo de la piscina. Cleveland averigua que Story es en realidad una “narf”, un personaje parecido a una ninfa salida de una historia épica para niños y que está siendo acosada por unos monstruos malintencionados que están empeñados en impedir que ella haga el peligroso viaje de vuelta desde nuestro mundo al suyo. Los poderes especiales de percepción que tiene Story revelan los destinos de los vecinos de Cleveland, cuya suerte está trágica e irremediablemente unida a la de ella. 
 
La Dama del Agua condensará varios géneros dentro de sí: habrá climas que remitan a la tensión hitchcockiana -el pasaje de la fiesta es un claro ejemplo-, asímismo habrá una rara, bizarra, casi desbordante y hasta exhasperante tonalidad de comedia de tipo absurda que despierta una risa incómoda. Este extraño humor se combina con una particular concepción por parte de Shyamalan de lo que es el rigor dramático a fines de no parodiar su propio suspenso.  

El relato se adentra en personajes conflictuados interiormente y el fino suspenso de lo desconocido que está por venir y como maneja los hilos para impactarnos en nuestros nervios, juega con nuestra sorpresa para dejarnos con las ganas de ver más. Con una puesta en escena depurada, una cámara en constante indagación que busca en los rostros de sus personajes, en el agua de lluvia como elemento omnipresente y en los planos de la sugerente piscina los misterios que son el motor de la historia, el autor desarrolla una historia cuya narrativa es despareja aunque arriesgada.  

La dupla protagónica es una para nada habitual: Bryce Dallas Howard -intrigante y convincente- y Paul Giamatti -en las antipodas de los personajes introspectivos que compone- encabezan un reparto que cuenta con el propio director formando parte de él, aun para brindarse mas de una aparición en un capricho más egocéntrico que con fines al film. Preso de sus excesos el autor se permite retratar personajes secundarios con displicencia -los de Bob Balaban o Jeffrey Wright- o convertir criaturas inverosímiles en bestias intimidantes que no llegan a espantar.

 Shyamalan abunda en elementos propios sabiendo que corre sus riesgos, pero cuyo talentoso estilo y concepción fílmica es convocante y digno de extremos partidarios y detractores. Es tiempo de reconocerle su talento y el momento de encontrarnos frente a este cineasta y ver que tiene para ofrecernos, sin pretender un nuevo Sexto Sentido por venir. 

El realizador hindú, artífice por excelencia de sus mundos sobrenaturales, consolida su lenguaje con el paso de cada film para decirnos "esto es todo lo que tengo, estas son mis historias y mi forma de contarlas". Partiendo de la idea que su cine se despoja todo tipo de parámetros convencionalistas, quizás sea hora de reivindicarlo de una vez por todas y dejarnos atrapar en su dimensión desconocida.

Movie Trailer:

 

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