lunes, 24 de diciembre de 2012

CINE ARGENTINO - LAS MANOS (2006) de Alejandro Doria

 

 


SANAR CON LA FÉ


 

* * * 
BUENA

 


"Las Manos" representa la vuelta a la dirección cinematográfica de Alejandro Doria después de 16 años de ausencia detrás de las cámaras. El creador de "Esperando a la Carroza" y "Darse Cuenta" supo cimentar su consolidada trayectoria como director en base a películas que marcaron una época, allá por los '80 cuando el cine argentino se recomponía de la censura de la dictadura. 

Desde "100 Veces no Debo" hasta esta semblanza sobre la vida y obra del padre Mario Pantaleo nacido en Italia pero con una gran obra desarrollada en Argentina, Doria solo ejercicio su labor en ciclos televisivos y el producto que concibe en esta ocasión bien podría haberse convertido en una miniserie, de esas de corte biográfico que en clave de película y con formato televisivo tanta repercusión ganaron últimamente en Hollywood. 

La historia de este cura sanador esta llevada a la pantalla no como un documental biográfico, sino como narración de determinados episodios de la vida del sacerdote para hablar del inmenso poder de la fe y del amor a través de Dios. El Padre Mario Pantaleo es un sacerdote italiano que vive en Argentina. Todo parece indicar que tiene un don muy especial: diagnosticar y sanar enfermedades. El Padre Mario, deberá luchar contra las autoridades de la iglesia católica, el gobierno y por si fuera poco, la policía para poder continuar con su obra.


Este estilo episódico en la narración se mantiene a lo largo del film, el cual no necesita caer en moralinas religiosas para mostrarse tal y su discurso pasa por otro lado y no precisamente por la propaganda religiosa, lo cual indudablemente hubiera limitado al film, por lo cual esta ausencia de mensaje religioso le permite al espectador encontrar las motivaciones del personaje del Padre Mario en los sucesos que se relatan y a partir de allí sacar sus propias conclusiones en cuanto a como el director confronta religión versus ciencia. 

Aspectos como la fe versus la razón y la persecución que recibe por parte de los medios, la justicia y la propia Iglesia que lo convierten casi en un proscrito y prófugo de la creencia que profesa, enfoca el relato del sacerdote al emprender un camino que le deparará mas de un traspié, pero que tendrá en el epilogo de su vida, su compensada redención. 


Habrá emoción por la historia contada cuyo final resume la sensibilidad latente en todo momento y habrá nostalgia por el regreso de Doria cuya mano para capturar climas se nota en mas de un pasaje. El cine argentino suma un nombre de peso como el de Doria a su foja del 2006 (si bien lejos esta de sus obras máximas mencionadas), aunque sigue siendo aun un año exiguo e irregular en cuanto a calidad de títulos, sumándose a los pocos exponentes nacionales de buena concepción. 

El elenco lo encabezan Jorge Marrale en una brillante composición del Padre Mario y Graciela Borges (en su regreso a la pantalla después de cinco años desde "La Cienaga") como Perla, la fiel creyente a quien el sacerdote curo y que se convirtió en su colaboradora incondicional. Ambas interpretaciones desbordan calidad actoral, compromiso y emoción en un film concebido en la fe, la esperanza y la bondad. Sinceros valores que trascienden las barreras de cualquier religión y que no abundan en el convulsionado mundo de estos días.


Como en todo artista la falta de actividad seguramente influye en el producto. Los tiempos cambian, los ritmos evolucionan, casi a pasos agigantados, pero Doria mantiene el pulso firme para llevar adelante la historia, apoyado en una sólida puesta en escena y un clima de emoción en donde el sentimiento puesto en el producto es evidente. Un film que en definitiva cuenta con los elementos básicos y elementales para recrear vida y obra de un personaje popular que tendrá una recepción emotiva en el espectador de fe.

Movie Trailer:


 

 

 

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