sábado, 24 de noviembre de 2012

CINE DE AUTOR - MATCH POINT (ídem, 2005) de Woody Allen (v.1)



LA MORAL ES UN JUEGO DE AZAR
* * * * *
EXCELENTE


Será el cambio de aire por el que, después de muchos años, dejó su adorada Manhattan para filmar en Londres, así como eligiera Paris para "Todos Dicen te Quiero". Se vislumbra un film distinto, donde falta la quintaesencia de las películas de Allen: su añorada Nueva York. Desde Match Point en adelante en su filmografía, el multifacético realizador retoma su mejor forma quizás un poco más animado en el viejo continente que lo recibe de brazos abiertos como contrapartida de las exigencias de los estudios americanos.

Con Match Point volvió el mejor Allen, dicen algunos especialistas. Y no existe otra alternativa que aprobar dicha afirmación y rendirse a los pies del genio. Sin culpa y bajo la perfecta concepción de un film que habla de nuestros instintos más bajos. Con rigor dramático expone las infidelidades, las dualidades del amor, las miserias humanas, las culpas de la conciencia, de la suerte que juega el destino en el curso de la vida, del limite casi imperceptible que separa lo exitoso de lo trágico.

Todos estos elementos narrativos se enlazan perfectamente para conjugarse y para plasmar la ambición desmedida de un joven por crecer en medio de la sociedad aristocrática británica, que en su afán por abarcarlo todo acaba quedándose sin nada. Bajo esta premisa, "Match Point" narra la dramática historia del ascenso en sociedad de este jóven y de las terribles consecuencias de su ambición, cuando el protagonista se debate entre el deseo hacia dos mujeres.

Al igual que en una de las numerosas citas del film al "Crimen y Castigo" de Dostoievsky, acá hay crimen, pero no castigo. Y existe un debate moral abierto desde el momento en que el personaje central masculino compromete su conducta y su ética cada vez que se adentra aun más en sus pasiones, hasta perder el control por completo de su vida. Allen por su parte sabe como dotar a su film de un tono oscuro, sombrío y lúgubre, donde abundan los ritmos pausados e intimistas, cercano a la maravillosa "Crímenes y Pecados".
"Match Point" resultará un film atípico en la filmografía del gran Woody, pero al mismo tiempo de visionado imprescindible, de gran profundidad conceptual que en su cuestionamiento existencialista, deja ver la mano reconocible del autor para, mediante su habitual lenguaje cinematográfico, encadenar eventos que convierten al film en una atrapante experiencia cinematográfica acerca de la conciencia de nuestros actos y las consecuencias de los mismos, cuyo destino parece estar escrito.
 El prolífico cineasta sabe como impactar con diálogos punzantes, dibujar personajes que ocultan más de lo que muestran y otros que, libres de culpa y cargo, se dejan ver amorales y despiadados. Se extrañará su típica música de jazz; ahora los acordes pertenecen a sonatas operísticas que acompañan durante todo el relato, llegando a un crescendo tan impactante como atrapante en los momentos de mas tensión.
 Allen recurre a un dúo protagónico de actores jóvenes y talentosos para liderar su siempre nutrido y cuidado elenco. La bella Scarlett Johansson es su nueva musa inspiradora: sensual, sugerente y provocativa. Johnattan Rhys Meyers, por su parte, es un complemento inmejorable para un papel que compone con la convicción e intensidad actoral en expresión emotiva y gestualidades corporales.
Su culminación viste mejor que nada el espíritu trágico del film, sin el más mínimo atisbo de comedia, pero con la marca sin fecha de vencimiento alguna de un auténtico genio del cine. Match Point es un film construido con la paciencia y la dedicación de un maestro que sabe reinventarse, incluso a estas alturas de su carrera. También incluso en estos tiempos, que no invitan a pensar, y donde el cine de Allen siempre será bienvenido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario