miércoles, 21 de noviembre de 2012

CINE DE AUTOR - MANHATTAN (ìdem, 1979) de Woody Allen



EL AMOR Y LA CIUDAD


* * * * * 

EXCELENTE

 

Esta obra representa la cúspide cinematográfica para Allen, el punto mas alto de toda su carrera en nivel de calidad de y reconocimiento del pùblico y de la crìtica. Un autentico clásico contemporáneo, en "Manhattan" Allen plantea un mundo autodestructivo, el miedo a la muerte y analiza las relaciones de pareja y el sexo con su siempre irónica percepción. 

Amantes, amorìos, amistades y enamorados confluyen en la trama donde, para su protagonista representa el comienzo de la búsqueda del amor verdadero y de la realización de uno mismo, en medio de una ciudad donde sexo  e intimidad son valores relativos.

Una impecable fotografía en blanco y negro retrata mejor que nadie, y como nunca, la belleza expresiva de una Nueva York única que en su escala de grises refleja el caleidoscopio que la condición humana representa para su creador. Pura poesía en imágenes, la ciudad cobra vida y sus interpretes protagonismo. La infaltable y clásica música jazzista reviste al film con otro de los sellos característicos del director, pura poesía en acordes.

La puesta en escena es igual de lograda, con fantásticos planos secuencia que en su amplitud captan la profundidad adonde el cineasta nos transporta con sus dudas, sus desengaños, sus reflexiones e ironías, que abundan en su particular estilo visual y narrativo siempre dejando un lugar para la sorpresa y el entretenimiento. La ciudad cobra un protagonismo inèdito y es la anfitriona perfecta para semejante funciòn de lujo.

El relato encuentra una estructura que se basa en diálogos recurrentes repletos de ironía, citas intelectuales y referencias mas que originales para retratar los amores y desamores de estos personajes que saben expresar sus decepciones y sus arrepentimientos. Woody nos alecciona acerca de estos sinsabores sin sentimentalismo ni moralinas, lección que deberían aprender varias de las comedias románticas de hoy. El realizador sabe de lo que habla y esta vez su visión de la búsqueda del amor verdadero y de la realización personal es tan conmovedora como ocurrente. 

Allen se pone a sì mismo al frente del reparto para interpretar ese personaje tan clásico y entrañable que ha dado vida en cada uno de sus films. Diane Keaton, es una vez màs, su musa inspiradora y el objeto de deseo de Allen, mientras que Mariel Hemingway compone bellamente las tribulidades de una adolescente en un rol consagratorio que jamás podría volver a igualar. Meryl Streep, por su parte, completa el elenco en una de sus primeras apariciones en pantalla que la encuentra muy joven y un talento interpretativo notable.

Luego de sorprender a la critica especializada con “Annie Hall” (1977) y de profundizar aun más en temáticas dramáticas en "Interiores" (1978), el autor logra superarse a si mismo una vez màs, colocándose una vez màs a las puertas del Oscar. Dejando de lado su etapa de comedia delirante de sus primeras obras, coloca delante del espectador la dualidad de drama versus comedia que tanto caracteriza a sus obras, una vez mas a manera de rapsodia neoyorkina, un tributo a su adorada ciudad.

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