viernes, 23 de noviembre de 2012

CINE DE AUTOR - LA ROSA PÚRPURA DEL CAIRO (The Purple Rose of Cairo, 1985) de Woody Allen

Image of The Purple Rose of Cairo, year 1985 



EL PODER DE LA FASCINACIÓN

      
 
* * * * * 
EXCELENTE 



En esta película del inigualable e incomparable Woody Allen, nos sumergimos en una de las obsesiones y pasiones mas personales del director: el cine y su amor por este arte. A manera de una comedia con toques de nostalgia y melancolía, donde no vemos a los clásicos personajes con sus problemas existenciales y monólogos neuróticos que caracterizan la fauna alleniana y su entorno urbano, sino esta vez a personajes bizarros inmersos en un metarelato en contexto del amor por el cine, reflejando el poder mágico de la pantalla. 

En su recorrido interior La Rosa Púrpura del Cairo representa la ansiosa búsqueda y posterior descubrimiento, entre sus profundidades temáticas de lo conocido y lo inesperado. Como en un viaje hacia una aventura, el autor traspasa el umbral de lo establecido con misterio y ensoñación, siendo manejos formales de sus desbordantes recursos dramáticos y una inagotable repercusión de brillantes ideas que Woody Allen traza, tras su huella autoral, como una declaración de principios.

Mas allá del cinismo presente en alguno de sus personajes, el film no llega a ser una sátira convencional, puesto que la conclusión de la historia esta despojada de tal característica. Por el contrario, existe una sincera vulnerabilidad que los humaniza. Los personajes de Woody Allen son solitarios, depresivos, corazones rotos y enamoradizos. Se hechizan por su atractivco, se buscan a si mismos, se encuentran reflejados en el otro y confunden la ficción con lo vivido.
 
En su análisis de pensamiento sobre los limites de la ilusión se desliza la posibilidad de que la ficción pueda mas que la realidad para salvarnos de ésta, cuando la ultima se torna insostenible. A tales efectos, insiste Allen en el poder mágico y revitalizador del cine y entre frases memorables y citas convertidas ya en clásicos, las cuales nos transportan a un mundo imaginario del que no quisiéramos salir nunca. Un mundo agridulce y nostálgico con un aire a su posterior "Alice", otra gran fábula cinéfila.

Un trío de actores de primera dirigidos a la perfeccción, nunca estuvo más brillante en pantalla. Mia Farrow como una pobre camarera de bar que lleva una vida rutinaria y padeciente y que solo con sus héroes de película se permite soñar y salir de la monotonía. Jeff Daniels como el cálido seductor mezcla de hombre ideal y romántico con el patético ser real, una estrella de cine arrogante y llena de cinismo. Y por último, Danny Aiello en la piel de ese hombre sin sin rumbo, esperanzas ni destino, convertido en un marido rudo, abusivo y cruel.

En un mundo de fantasías hacia donde transporta a su espectador, Allen se vale de su arte expresivo que condensa movimientos y vida propia. Allí se encuentra el genio concibiendo su ideal, haciendo equilibrio para nivelar la delgada línea que separa fantasía y realidad. Como si fuera una experiencia extra sensorial, La Rosa Púrpura del Cairo está llena de imaginación, inteligencia y sentido del humor al más puro estilo de su realizador. Comedia de lujo convertida en mítico largometraje del cine dentro del cine.

 

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