lunes, 26 de noviembre de 2012

CINE DE AUTOR - CASTA DE MALDITOS (The Killing, 1956) de Stanley Kubrick

 


EL GOLPE PERFECTO


* * * * *
EXCELENTE



Pocos años le llevó a Stanley Kubrick en su carrera de director para revelarse como un autentico autor, audaz y provocativo con un estilo definido y probado. Gracias a su brillante Casta de Malditos, el film que lo catapult al estrellato y al reconocimiento, Kubrick concibe un genial film explotando al máximo la imaginación del gran novelista Jim Thompson y su colaboración sobre la historia.

Kubrick en Casta de Malditos perfecciona todos los arquetipos del cine negro: el mundo del la mafia, sus códigos de honor, un golpe criminal y una traición: Johnny Clay, un expresidiario, ha decidido dar el último golpe de su vida: llevarse la recaudación de un hipódromo. Selecciona meticulosamente a sus colaboradores, y planea la estrategia del asalto con precisión insospechada.

 Un obsesivo de la perfección, meticuloso hasta el más mínimo detalle, se ve claramente la mano de Kubrick al ambientar este film noir con una atmósfera lúgubre y oscura. Un arquitecto cinematográfico, el realizador neoyorkino construye un film que narrativamente resulta insuperable. Así Kubrick refleja la novela original de Lionel White y, mediante esta fuerza tanto narrativa como visual, el póstumo autor de Ojos Bien Cerrados” Kubrick aborda con resonancia y contundencia el cine policial.

Sumado al innovador tratamiento y usos del tiempo para la época, Kubrick se vale de varios puntos de vista de diversos personajes sobre un hecho en común, que brindan al filme otra característica que lo enriquece, generando múltiples disparadores narrativos. Kubrick juega con el tiempo a su antojo ralentizándolo, acelerándolo y deteniéndolo por completo para estructurar a la perfección su relato.

Su propia dupla interpretativa -los brillantes Joan Crawford y Sterling Hayden- dan vida a sendos personajes con antagónicas motivaciones que derivan en lo variado y mixto de una trama llena de suspenso e imprevisibilidad acorde a los requerimientos del género. El espectador llega a sentir a la vez simpatía y compasión por estos delincuentes, dado que sus problemáticas son algo que no resultan extraño o ajeno, sublimando incluso la obtención del dinero como medio delictivo a sus fines.

 En cuestión de pocos años, más tarde vendrían "2001, Odisea del Espacio", "La Naranja Mecánica" o "Barry Lyndon" para acrecentar el mito. Sin embargo, tiempo antes y desde El Beso del Asesino”, Kubrick se convierte en un especialista en reinventar ciertos recursos propios del cine noir, también atando puntos en común con la contemporánea e icónica La Jungla de Asfaltoy una docena de títulos de igual calibre, en tiempos de oro para el género.

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