sábado, 28 de julio de 2012

CINE LATINO - TROPA DE ÉLITE (ídem, 2007) de José Padilha

 


LA CULTURA DE LA VIOLENCIA



* * * *
MUY BUENA



Tropa de Élite es el perturbador y sorprendente debut de José Padilha, una película con vocación documental que muestra un panorama desalentador sin ningún afán moralista. Se inscribe en la senda de la crítica social como ya lo hizo Ciudad de Dios de Fernando Meirelles (candidata a cuatro Oscars en 2003). Basada en el libro homónimo de Luiz Eduardo Soares, André Batista y Rodrigo Pimentel, el film denuncia la corrupción, la violencia, los asesinatos y ejecuciones, moneda corriente en la megalópolis que es Río de Janeiro. 

José Padilha y su equipo merecieron por este trabajo el Oso de Oro que la Berlinale les ha concedido en 2008, un comienzo a lo grande que le deparó al film una secuela en 2010. Cabe mencionar también que el trabajo de Braulio Mantovani como guionista, quien ya brilló en la citada película Ciudad de Dios. El BOPE, cuyo símbolo es una calavera blanca en fondo negro cruzada por dos pistolas y un machete, fue creado en un principio para combatir los secuestros, pero con el tiempo se reenfocó para lidiar con los narcotraficantes reyes de las favelas.

El film recrea una historia de ficción que tiene como protagonista al Capitán Roberto Nascimento, quien tiene bajo su mando una unidad del Batallón de Operaciones Policiales Especiales (BOPE). Corre el año 1997 y el Papa Juan Pablo II ha anunciado su próxima visita a Río, dando comienzo a entonces una operación de cuatro meses cuyo objetivo es sanear la favela Providencia bajo la consigna de que ninguna bala perdida deberá poner en riesgo la llegada de Su Santidad. La voz en off de Nascimento nos va describiendo el trabajo del batallón en un entorno en el que la corrupción es norma, así como su situación personal se encuentra condicionada, atormentada por la presión de su labor y su próxima paternidad. 

El BOPE tortura, asesina y ejecuta, es un ojo por ojo aceptado y sin imprevistos. Unos “héroes” que representan la barrera infranqueable y vital entre las clases media y alta y la pobreza más absoluta actúan de forma implacable. Por otro lado, la corrupción política e institucional está enraizada a todos los niveles y las reglas del juego parecen intocables. Los policías honestos acaban corrompiéndose para poder salir a flote, sin duda una exigencia del sistema al que pertenecen. La policía, mal preparada para este tipo de guerra, ha preferido desviar sus esfuerzos para redondear un sueldo mísero, llegando incluso a entablar verdaderos negocios organizados de tráfico de armas con los propios narcos.

Los hombres de negro del BOPE son elegidos meticulosamente entre policías honrados que superan las duras pruebas físicas y psicológicas de los entrenamientos a los que son sometidos para integrar la unidad. Su brutalidad es conocida así como su incorruptibilidad. Actúan como un comando militar entrando en las callejuelas de las favelas con extremado sigilo y terrorífica eficacia. La realidad es que solo ellos penetran en las favalas, donde la única fuerza motriz es el narcotráfico, un mal de América Latina entera.

Una película imprescindible que refleja la realidad y la hipocresía imperante, que abre también el debate sobre esa parte de las clases privilegiadas que se queja de la corrupción pero la utiliza, de la violencia pero la alimenta aceptando el sistema, insertado en un círculo vicioso de drogas, corrupción y mortandad juvenil. Tropa de Élite es un film rápido, molesto, violento e impactante, con un guión ágil, exacto y efectista. Pero sobre todo está hecho con una más que respetable dosis de honestidad y una sabia autocrítica social.



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