miércoles, 18 de julio de 2012

CINE EUROPEO - LA VIDA EN ROSA (La Móme, 2007) de Oliver Dahan



PECADOS DE FAMA


* * * * 
MUY BUENA



Edith Piaf fue uno de los íconos más importantes de la música durante el siglo 20 y probablemente la mejor cantante francesa, con esa voz única e inconfundible capaz de conmovernos y deleitarnos. Y quizás gracias a su talento en lo que representó para Francia desde lo artístico musical como símbolo sumado a su tortuosa y sufrida vida lo que hizo que esta mujer haya despertado interés en el cine tantos años después de su muerte para otra biopic, tal es la moda imperante por estos días. Hasta la fecha solo la mediocre “Edith y Marcel” (1983) nos había mostrado cine de por medio la vida de Piad, aunque aquí centrada en su apasionado y turbulento romance con el fugaz campeón mundial de los pesos medianos y trágicamente desaparecido en los ’40, Marcel Cerdan

Lo cierto es que la realidad es que Piaf es un auténtico enigma en muchos aspectos de su vida, algo que contribuyó a convertirla en mito. Quizás por eso en el film se haga caso omiso a su aparente bisexualidad o a la inclusión de otro gran amor de su vida como lo fue Yves Montand, sus causas a favor de los rehenes de guerra durante la Segunda Guerra Mundial, al tiempo que mucha controversia surge de eventos de su vida donde mas de uno conoce distintos pareceres. Como se ve, desde factores socio políticos e históricos, hasta dramas personales y conflictos pasionales que fueron omitidos en esta libre adaptación de la extraordinaria e increíble vida de “La Móme”

Estas libertades creativas, la película sabe aprovecharlas al máximo y que Oliver Dahan (el realizador de  la no tan afortunada Los Ríos Color Púrpura 2”) se guía por un enfoque similar al que siguiera la biopic de Ray Charles o de Johnny Cash, estrellas de la música que fueron pioneras en su género y cuyas vidas se entremezclaron hasta la debacle con los excesos, los escándalos públicos y su controversial status de estrellas. Narrativamente el film hace foco en los momentos más oscuros de la vida de Piaf, ya sea su alcoholismo o la tiranía despótica con que trataba a los que la rodeaban, además de su sufrida infancia, su desarraigo familiar, su vagabundeo de burdel en burdel, su conflictivo entorno social o su penosa vida callejera. 

Estas miserias y padecimientos que no mermaron el espíritu creador de Piaf sino que fomentaron su capacidad artística, retratando el film esta faceta de forma ascendente, desde sus tímidos inicios, pasando por sus coqueteos con las grandes estrellas de la época hasta llegar a ganarse un nombre propio para pasar luego al repentino ocaso y posterior deterioro.Gran parte del éxito del film merece la intimidante composición de Marion Cotillard. Desde su frágil y calida belleza, que mostrara junto a Russel Crowe enUn Buen Año hasta su asombrosa transformación para este film, mucho ha evolucionado en términos actorales, para lo que representa un autentico salto al estrellato. 

La composición de Cotillard es camelonica, pasional y conmovedora. Adueñándose del espíritu artístico y el aura mítica de Piaf para convertirse en ella y mostrarnos el paso de los años. Sumado a su notable aporte, las pistas originales utilizadas nos permitirán disfrutar en su plenitud la voz incomparable deEl Gorrión de Paris. Mientras que un cuidadoso y excelente trabajo de edición nos permite tal lujo, sumado a impecables rubros técnicos como la fotografía y la ambientación  que hacen de soportes valorables al balance final del film. Dahan deja ver su mirada personal con ese tono documentalista y a la vez con estilo de flashback que como marca registrada va y viene en el tiempo transportándonos a lo largo de ese rosario de eventos dramáticos, en este autentico vía crucis que describe por un lado la gloria de una leyenda, pero por otro, su enorme pesar interno para transportarnos al mundo de la maravillosa artista.

Un par de escenas retratadas con brillantez bastan al respecto: su apacible confesión a una periodista mirando el mar, sus lamentos en su lecho de muerte, su tesón para salir al escenario cuando su salud flanqueaba o su valor cuando de pequeña entono el ritmo de la Marsellesa. De los barrios bajos de París al éxito en Nueva York, la vida de Edith Piaf fue una lucha por cantar y sobrevivir y amar. Creció en medio de la pobreza, pero su voz mágica y sus apasionados romances y amistades con los grandes nombres de la época hicieron de ella una estrella mundial que aún hoy cautiva.

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