martes, 24 de julio de 2012

CINE EUROPEO - EL LABERINTO DEL FAUNO (ídem, 2006) de Guillermo del Toro


 



FANTASÍA, REPRESIÓN, 
RESISTENCIA Y EXTRAÑAS CRIATURAS




* * * * *
EXCELENTE



Guillermo del Toro ha construido a lo largo de su corta pero sólida filmografía una figura que lo convierte en director de culto, desde “Cronos”, pasando por “El Espinazo del Diablo”, su versión de “Blade” y llegando hasta un acercamiento al comic en “Hellboy” y sin olvidar a su incursión en el terror hollywodense con “Mimic”. Con las inconsistencias propias de una adaptación al mundo de Hollywood, se vislumbraba un director inquieto y cuya imaginación no tenia limites. Fruto de su incesante labor y de un acercamiento más personal a una realidad que le concierne, Del Toro conjuga su más acabado, trabajado y personal film. 

Del Toro juega a lo largo de todo el film con la cámara, el encuadre, los planos y las angulaciones: objetos que aparecen y desaparecen, la estructura narrativa, los movimientos de cámara, la administración del tiempo en los raccords remiten a figuras metafóricas circulares, con lo cual Del Toro especula con analogías proclives a la repetición y al infinito tiempo y espacio para reflejar el horror y la desesperación de una historia contada desde el punto de vista de una joven atrapada entre su mundo de fantasía que desnuda la cruel realidad del mundo real, lleno de dolor, muerte y represión. 

Del Toro expone ese mal del mundo con intensidad, mostrando ese tumor que enferma la sociedad española (y que bien podría trasponerse o interpretarse como un acercamiento alegórico de Del Toro a la realidad represora en cierto periodo histórico de la sociedad mexicana) y que marca un período histórico latente en su injusticia y represión y así como el laberinto de fantasía que atraviesa la joven protagonista, este se hunde en la oscuridad de la conducta compulsiva por la fatalidad y la fascinación por lo siniestro. 

Dentro de la estructura del relato hay dos dimensiones: la histórica que se sitúa en la España de 1944 y que enfrenta al gobierno franquista en lucha contra los combatientes republicanos y la mítica que es el reino subterráneo del que escapa la protagonista donde figuras mitológicas como el fauno, las hadas y los monstruos conforman su particular mundo. Estéticamente hay en el film una belleza que no es ajena a la degradación y la crueldad, es la presencia de la brutalidad física con el rigor suficiente y exasperante que nos hace sentir la realidad del dolor que oprime a la resistencia de la dictadura. 

El autor personifica la tiranía despótica que se manifiesta en cuerpos marcados, atravesados por el dolor físico y metafóricamente liberados de los fantasmas de la mente que el sufrimiento que padece la joven protagonista hace de su imaginación una vía de escape para tan cruel realidad, un mundo enfermo de poder del que ella es parte y donde el mal parece gobernar. En este pasaje de la representación histórica a la fantasía mítica es donde el film encuentra su elegancia, en la continuidad del pasaje entre ambos mundos que oscila entre lo ambiguo y lo perturbador y de toda la galería de monstruos y seres fascinantes producto de la imaginación de Del Toro. 

El más despreciable de todos es humano y de carne y hueso, el personaje de Sergi López, sádico en su figura de padrastro, se contrapone a la figura ambivalente del fauno, a la del padre de Ofelia muerto y la del propio padre del personaje del capitán. Es a éste a quien Del Toro tan solo con la referencia constante a un reloj y una historia detrás de este detalle logra identificarlo, torturarlo y obligarle una liberación que exorciza potenciando su poder y mostrando la dimensión mas demoníaca de su maldad. Es interesante el abordaje que hace el personaje de Maribel Verdu, vital, desobediente y valerosa, la cámara ética que desnuda la representación del mal, encarnada en la figura masculina y que en el personaje de Verdu rebela el deseo de liberación que se contrapone al imán que parece hechizar al personaje de Ariadna Gil, agonizante, despreciada y enferma, ciega a los reclamos de su hija y en un vinculo que a lo largo del film marca el centro de la densidad dramática que inunda el relato.

Por otro lado, la discusión política del film no se sitúa sólo en un plano ideológico sino también en uno moral, hasta mítico, que vas mas allá de toda contingencia política y aborda una trama social, la identidad que los personajes llevan a cabo con si mismos se acentúa en la oscuridad fascinante de los villanos, el centro de la película. Un desborde de pasión que bordea el paroxismo y que convierte en el retrato de la barbarie el deseo de atacar los rasgos físicos de los oprimidos (el asesinato del hijo del cazador, la tortura del disidente) como una verdad expuesta que incomoda, tan objetiva y concreta que llega a perturbar al espectador para convertirse en un cuento ficticio de hadas plagado de metáforas contado de forma tenebrosa para adultos a manera de desnudar esa maquinaria corrupta de poder.

2 comentarios:

  1. ME GUSTA LO QUE DICES SOBRE EL PERSONAJE DE SERGI LÓPEZ,(ACTOR GENIAL DE NUESTRO PANORAMA FILMOGRÁFICO, EN LA PELI DE JAVIER BALAGUER,"SOLO MÍA" ME ENCANTÓ EL DESPOTISMO Y LA DESESPERACIÓN QUE LE CAUSA A SU PAREJA, PAZ VEGA...EL FINAL ES LO MEJOR!!!)...Y ES QUE ES MUY CIERTO QUE EL VERDADERO MONSTRUO ES EL DE CARNE Y HUESO...¡QUE SERÍA DE NOSOTROS SIN ESOS "GENIALES MALOS, MALÍSIMOS"!!!!...SALUDOS MAXI.

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  2. Gracias por tu aporte y reflexiones Virginia!!! Acerca del verdadero monstruo de carne y hueso..."El hombre es el lobo del hombre", decia Thomas Hobbes. Saludos!

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