miércoles, 27 de junio de 2012

HOLLYWOOD - AMANTE ACCIDENTAL (The Rebound, 2009) de Bart Freundlich




LA COMEDIA SOLTERA Y SIN APUROS

*
MALA


Estamos en presencia de una comedia romántica que no escapa a los prototipos que últimamente han inundado la pantalla. Enmarcada en una historia que aborda los problemas amorosos, las segundas oportunidades en el amor y las relaciones dispares, Amante Accidental (The Rebound, 2009) nos pasea por las distintas complejidades que la pareja debe afrontar siendo un retrato de los comportamiento vinculares del siglo XXI.

La historia nos sitúa en la vida de una ama de casa suburbana, atractiva y cuarentona, que resulta engañada por su marido. Tras enterarse de la infidelidad, ella decide escapar a Nueva York y empezar allí una nueva vida. En su camino se cruza un joven mucho menor que ella, y entre ambos surgirá una inesperada atracción romántica.

Hay algo de tragedia en esta relación que puede ser vista un tanto ilógica: ella con su pasado turbio de engaños, hijos y separación; él un joven con los intereses y las aspiraciones propias de cualquier muchacho de su edad. Y donde surge una posibilidad para un nuevo comienzo amoroso -casi como una liberación interna- se interpondrá la diferencia etaria como obstáculo a sortear, convirtiéndose éste en el peor enemigo para la aceptación social. Una piedra en el camino que emprende esta mujer para recomponer los daños sentimentales del pasado.

Bart Freundlich –quien es la actual pareja de Julianne Moore- ha dado a conocer su nombre en el terreno del cine independiente con vàlidos aportes como The Myth fo the Fingerprints (1997) y Trust the Man (2004) y ésta es una de sus primeras incursiones en el Hollywood más comercial. Contado como un dulce e improbable cuento de amor, Amante Accidental se burla de la diferencia de edad entre sus protagonistas para que en la historia prevalezca lo eterno y lo incondicional, sin que el romance sea visto como una mera aventura prohibida. Sucede que en su concepción hay notorios errores que el film paga caro, y quizás no sea Catherine Zeta Jones la actriz indicada para este papel o la historia demasiado cliché para soportar el peso de semejante figura.

La lucidez es una característica de la que el film goza sólo en contados pasajes. Es justamente en esa inconstancia a la hora de pretender ser un producto homogéneo, que la película termina siendo intrascendente en sus aspiraciones dramáticas, pero fallida desde la cómica. No logra llegar al espectador con la suficiente fuerza como para entusiasmar más allá de una primera media hora de recorrido prometedora. Los gags ya conocidos –incluso cuando se ha de emplear el humor escatológico- son puestos en marcha no con demasiada perspectiva para generar algo de mejoría, atractivo y comicidad cuando el sopor amenaza.


La comedia romántica sobre engaños, divorcios y nuevos amoríos es todo un subgénero en Hollywood, y que èste ha explorado hasta el hartazgo. Un tópico siempre atrayente y cautivante que la modernidad ha ido reinventando en base a historias cursis donde los convencionalismos se vuelven arquetipos. Amante Accidental se apropia de estas falencias y pierde con rapidez la pasiòn inciática. Es como esas parejas sin retorno prontas a una ruptura inminente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada