viernes, 25 de mayo de 2012

DIRECTORES - Leonardo Favio (1938-)






MIRAR EL SENTIMIENTO



Leonardo Favio nació el 28 de mayo de 1938, en la localidad de Luján de Cuyo, de la provincia de Mendoza. Versátil artista, Favio incursionó con éxito en las distinas facetas: director, actor, guionista, compositor y cantor. Con sus películas ganó premios nacionales e internacionales, considerándosele un director de culto; exitoso y respetado. En sus comienzos trabajó de extra en la película “El Ángel de España” (1958), del cineasta peruano Enrique Carreras, y posteriormente —bajo el padrinazgo de Leopoldo Torre Nilsson, comenzó su carrera de actor participando en filmaciones como “El Secuestrador” (1958) y “Fin de Fiesta” (1960), entre otras.

Su dote de director nació con el cortometraje “El Amigo” (1960), contando ya con una obra a cuestas, pero inconclusa “El Señor Fernández” (1958). Favio logró además de éxito en la crítica, varios premios, tanto nacionales como internacionales. Reconocido como director de culto con una impronta de autor rastreable a lo largo de sus films, fue parte de la segunda gama de directores surgidos de los cine clubs que renovaron al cine argentino. Entre los cabecillas de este nuevo cine en los ‘60 estaba su buen amigo Torre Nilsson y Fernando Ayala, así como también Fernando Birri y su Escuela en el Litoral.

En 1965 estrenó su opera prima “Crónica de un niño solo”, producida por Torre Nilsson. En 1967 realizó “El romance del Aniceto y la Francisca”, con Federico Luppi, Elsa Daniel y María Vaner. A menudo, esta misma es mencionada como una de las mejores películas argentinas de todos los tiempos. En 1969 Favio estrenó “El Dependiente”, basado en un cuento de su hermano y co-guionista Zuhair Jury. Favio, motivado por las trabas económicas que el INCAA le estaba significando, interrumpió su labor como cineasta, oficio que retomaría, algunos años después, para dedicarse con empeño a su película épica “Juan Moreira” (1973). Más tarde, “Nazareno Cruz y el Lobo” (1975, sobre el radioteatro de Juan Carlos Chiappe) consolidó a Favio como director, siendo esta la película más vista en la historia del cine argentino hasta la fecha. En 1976, realizó “Soñar, Soñar” con Gianfranco Pagliaro y Carlos Monzón y, tras el golpe militar, como muchos otros artistas que padecieron el terror del régimen, se fue al exilio.

Como dicho, en 1976 dejó Argentina, exiliado por la dictadura que sacudió al país hasta 1983. Recién una década después del retorno democrático reinició su carrera como realizador cinematográfico, filmó “Gatica el Mono”. Estrenada en 1993, la biopic del pugilista fue pre-seleccionada para competir en Hollywood por el Oscar al Mejor Film Extranjero. Pero Favio retiró la candidatura para protestar por la demora en aprobarse la Ley de Cine en Argentina, demostrando así una vez más, su fidelidad al gremio cinematográfico, su combatividad y rebeldía que lo caracterizaran por años como una singular figura del cine nacional. “Gatica, el mono” fue exhibida a manera de premier privada en el cine de la Quinta de Olivos. El anfitrión de la jornada fue el por entonces presidente justicialista Carlos Saúl Menem junto el boxeador del momento, símbolo nacional del siempre emergente pugilismo argentino, Juan Martín “Látigo” Coggi.

Entre 1996 y 1999 realizó un documental, también en consonancia con la marcada tendencia política que su visión sobre la vida de Gatica dejara ver. Titulado “Perón, sinfonía del sentimiento”, Favio expone su vertiente peronista a flor de piel y relata, en casi seis horas de duración, la situación de Argentina entre la Primera Guerra Mundial y la muerte de Juan Domingo Perón. Años mas tarde, en las postrimerías de su carrera, Favio  incursiona en una segunda adaptación a la obra cinematográfica "Aniceto", donde retoma aquel gran éxito que cuatro décadas atrás lo consolidara como una jóven figura emergente en un cine nacional que se renovaba entre la vieja vanguardia maestra y los jóvenes y talentosos realizadores. 

Hoy en día el nombre de Leonardo Favio está fuertemente asociado al concepto de cine de autor y a un cine argentino de calidad del que Favio fue para generaciones pasadas, un estandarte único de una corriente que abrió las puertas a una nueva manera de concebir y contemplar al cine. Si bien con un valorable peso autoral por sobre lo comercial, muchas veces puso el factor político al servicio de su cine y su compromiso con el pensar peronista, trascendió su polémica visión para dejar su sello en el celuloide y utilizarlo como herramienta cinematográfica. Sin embargo, Favio jamás renegó de su visión política y ésta no empaña una carrera cinematográfica sólida en lo técnico, arriesgada en lo artístico, coherente a sus principios y sin fisuras a lo largo de casi medio siglo de trayectoria.


Filmografía:

1958: El señor Fernández (inconcluso).
1960: El amigo.
1964: Crónica de un niño solo
1966: Este es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más...
1969: El dependiente.
1973: Juan Moreira.
1975: Nazareno Cruz y el lobo
1976: Soñar, soñar
1993: Gatica, el Mono
1999: Perón, sinfonía del sentimiento

2008: Aniceto


No hay comentarios:

Publicar un comentario